Miro la cocina con una sonrisa enorme porque es un sueño, por Dios que es hermosa, cargo a Zoya en mi otro costado y toco la mesada que es de mármol blanco, sonrío aun mas al ver todos los electrodomésticos maravillosos, me voy a divertir cocinando en este lugar, es mucho mas grande que en el departamento, ahí era grande pero esto es otro nivel, tiene muchas ventanas cosa que a mi mucho no me importa, he escuchado que dicen que quieren ventanas para ver hacia a fuera sino pasan la vida cocinando, yo digo, ¿Están veinte horas cocinando?, sé que hay mujeres que tardan una eternidad, mi abuela a las nueve y media de la mañana se ponía a cocinar así la comida estaba a las doce, yo no soy así, cocino bastante rápido y no siento que se me va la vida, por eso las ventanas me van y me vienen, ante

