La Investigación:

1613 Words
—Laura. ¿Por qué pensaría mal de ti? Yo te gusto y tú me gustas, asi que sucedió lo normal que pasa entre dos personas que están solas y que se atraen sexualmente. —Señor Russel yo no estoy sola, yo estoy comprometida para casarme y discúlpeme por aprovecharme de la situación, pero la verdad es que lo de anoche nunca debió suceder. —Laura te pedí que no me llamaras señor. —Si disculpe Russel. —Siento mucho que te arrepientas de lo que hicimos anoche, pero la verdad yo no. Ademas de que tú y yo sabemos de qué tu flamante prometido está muerto. Yo apenas comenzaba a comer cuando se me cayó el tenedor al suelo. Russel tenía excelentes reflejos y se movió rápidamente para recogerlo, dejándome respirar su fresca fragancia masculina. No había duda de que este hombre me seducía a cada paso que daba, pero yo lo mire directamente a los ojos, porque su comentario me había dolido demasiado. —No puedo creer que usted haya dicho algo tan horrible como eso… —Entonces ¿Cómo explicas que no haya ido a rescatarte? ¿Por qué no te fue a buscar? —Porque estaba ocupado trabajando en el banco, Ben me mandó un mensaje que haría horas extras mientras yo terminaba de presentar mi Tesis. Estaba trabajando asi que probablemente siga atrapado en su oficina. —Jajajaja querida cuando los bomberos llegan, los ejecutivos de las oficinas son los primeros en salir. —No lo creo. —Aunque no me creas Laura, eso es asi. Puedes revisar las cámaras de la ciudad cuando quieras, ahora tienes todo el tiempo del mundo. El me señaló su oficina… Yo me levante para ir a revisar las grabaciones, pero el me sostuvo fuertemente del brazo. —Russel por favor déjeme verlo. —Si lo harás, pero primero debes comer. Él tenía razón yo estaba siendo descortés y mal adecuada, entonces me senté para comer con él tranquilamente mientras Russel me desvestía con la mirada. Una vez que terminamos yo levante los platos y el abrió el lavavajillas y yo solo los puse ahí. —Tu ropa ya está seca, la meti a la lavadora esta mañana, puedes guardarla si gustas. —Gracias Russel, la verdad es que usted ha hecho demasiado por mí y yo estoy aquí de mal agradecida. —Es normal, recién perdiste a tu novio es natural que estes en negación. —¿En negación? ¿Yo? Ni siquiera he visto su cuerpo… —¿En serio? Bueno si quieres más tarde podemos ir a dar una vuelta en la camioneta y puedes revisar todos los Zombies y tal vez reconoces alguno… —Russel ese sarcasmo no me agrada. Yo solo me dirigí a su oficina para revisar las imágenes en las pantallas. —Si tienes razón, yo no tengo ningún derecho de hablarte asi. Estaré en el garaje haciendo reparaciones a la camioneta. Russel se quitó la camisa frente a mí y tomo su bote con agua. Yo me quede literalmente con la boca abierta, mientras el me daba la espalda para salir de su oficina. Todo él era hermoso… yo suspiraba recordando todo el placer que recién había disfrutado. Comencé a revisar las grabaciones, pero no podía concentrarme porque en mi mente solo tenía su rostro jadeante, sus manos en mis senos y su lengua en mi cuello. Sin querer me estaba sintiendo húmeda, pero yo tenía que controlarme porque no podía permitir que me pasara esto otra vez. Sali de mis pensamientos cuando me vi en una de las grabaciones. Yo estaba intentando entrar al edificio de mantenimiento de la universidad. Me mire como me tapaba con el saco y como encontré la llave que estaba debajo del tapete. Habían muchísimos Zombies alimentándose alrededor y evidentemente esos cuerpos se volvían Zombies un día después. —Hooo Russel asi fue como usted me encontró. Seguí haciendo mi investigación y puse la dirección de la casa de mi padre, la cámara enfocaba directamente la entrada del pórtico y ahí estaba él. Bañado en sangre que emanaba de su boca, mis lagrimas comenzaron a brotar. —¡Noooo papi noooo!!! Siendo un zombie yo ya no podría rescatarlo… entonces coloque la dirección del banco donde trabaja Ben. Comencé a ver todas las grabaciones y efecto cuando los bomberos llegan para rescatarlos, los ejecutivos son los primeros en salir, pero ya no se miraban normales, todos salieron convertidos en Zombies y más bien atacaban a los rescatistas. Yo me tapaba la boca para que mi llanto no cobrara volumen. ¿Cómo se habían transformado? Definitivamente alguien que estudiaba en mi campus trabajaba ahí. Ya había perdido las esperanzas después de ver más de treinta videos, cuando note un bus militar que ingresaba al banco por las puertas de vidrio. Habían soldados por todos lados asi que supuse que también habían algunos sobrevivientes. Al costado del bus se podía leer claramente en letras grandes “PROYECTO LA REPRODUCCION DE LA HUMANIDAD” —¿Qué rayos es esa mierda? seguí los videos en secuencia para revisar el paso del autobús, pero ellos después de rescatar a las personas hacían explotar los edificios asi que las cámaras se iban destruyendo una a una… hasta llegar el momento de la pérdida total de la grabación. —Ósea que estos militares destruyeron todos los edificios de la ciudad. Me imagino que Russel ya sabe de esto… ¿Pero con que cara iré a preguntarle? Algo acerca de mi prometido… Obviamente se molestara más. Se ve ilusionado y yo solo lo utilice para satisfacerme… definitivamente nunca más en vida volveré a beber alcohol. Mire la hora y ya casi era el medio día, asi que supuse que Russel tenía hambre. Yo siempre había sido pésima cocinera, pero cuando abri la refri encontré bastante pollo deshebrado asi que le puse consomé e hice unas tortitas, las meti a la freidora de aire para que se doraran un poco y tome el pan para hamburguesas los embarre con mayonesa, mostaza, salsa de tomate, les coloque cebolla, pepinillo, lechuga y una rebanada de tomate. Eran pequeñas asi que prepare tres, dos para Russel y una para mí. Pero sentí que Russel se estaba tardando demasiado tiempo asi que tome unos limones y decidí hacer una fresca limonada. Después me dispuse a subir las gradas con la comida en mis manos, cuando abri la puerta Russel salió de debajo del carro. —¿Estas bien? ¿Sucede algo? Russel estaba sudado, algo sucio, tenía su poco cabello revuelto y se miraba irresistiblemente sexy. Yo no podía dejar de verlo, hasta que me volvió a hablar… —¿Sucede algo Laura? —No nada perdóneme, solo supuse que tenía hambre y prepare unas hamburguesas. Entonces le entregue el plato. —Mmm esto está muy rico Laura mmm te lo agradezco. —Ohhh disculpe tambien prepare limonada y le entregue el vaso. El levantaba el brazo para beber su limonada y yo solo podía observar cómo sus pantalones vaqueros se despegaban de su abdomen. Russel me miraba de reojo y sonreía disimuladamente. —Ese vestido te queda lindo Laura. —Gracias, pues usted lo escogió Russel. —Eres muy blanca asi que ese color te queda hermoso. ¿Ya comiste? —No todavía no, pero hice más hamburguesas y una jarra de limonada. Le puedo traer más si gusta, entonces me gire para regresar al bunker, pero Russel me tomo de la cintura. —La verdad es que no puedo dejar que te vayas asi… —¿Asi cómo? —Asi sin agradecerte este detalle… después de decir eso Russel comenzó a besarme el cuello y apretaba mis senos, asi que jaloneo mi vestido para descubrir mis pechos y poder amasarlos con plena libertad. —Russel yo mmm… Para ese momento él ya me arrimaba toda su hombría en mi trasero y con su mano restregaba mi vulva, solo me dio tiempo de poner mis manos sobre la camioneta y poder sostenerme. Entonces Russel me bajo la tanga y comenzó a embestirme profundamente. —¡Hooo haaaw haaaw haw!! —Ssshhh haaaam mmm aquí no puedes gritar preciosa ssshhh… —MMM HAMMM MMM solo sentí su mano en mi boca y con la otra sostenía mi cadera. Me estaba dando otra cogida monumental y a mí solo se me aflojaban las piernas con cada orgasmo. —Ssshhh tranquila solo terminare una vez ok, porque debo terminar este trabajo haaaam… después de decir eso se extendió en una seguidilla bástate rápida hasta que me relleno como a un pavo navideño. —Aja haaaw ahuuuuuuu me estaba costando recuperar mi aliento. El me subió la tanga y me bajo el vestido mientras yo todavía respiraba agitadamente. Russel solo giro mi cuerpo para propinarme un delicioso beso cargado de deseo. —Mmm rico… déjame terminar aquí y después bajare para seguir comiendo, después le dio un chupón a cada uno de mis pezones para después subirme el vestido y taparme. Yo solo pude tomar el plato y el vaso, él se movió para poner la clave, la puerta se abrió y yo comencé a bajar las gradas. Yo estaba sorprendida porque no había entendido si se había quedado con hambre o si me iba a comer a mi otra vez. Solo me senté en el comedor y me comí mi hamburguesa, me tome dos vasos de limonada y después me dirigí al baño. Después de usar el sanitario decidí entrar a la ducha porque la realidad era que mis genitales estaban repletos y necesitaba lavarme bien toda el área. Estaba completamente llena de espuma cuando sentí un cuerpo caliente en mi espalda.
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