Al despertar no podía creer de nuevo lo guapo que se veía en las mañanas, tenerlo tan cerca me hacía querer abrazarlo y gritar MIO a toda la que se le acercara, sabía que eso no estaba bien y más porque el realmente no era más que mi "hermano" Ya sé, que no es mío lo comprobé cuando llego Katherina gritando y preguntando donde estaba Miguel, a decir verdad, me irrito demasiado verla y mucho más por que empezó a gritarle a Ulises cuando no tenía derecho de tratarlo así, ella se creía la dueña de la casa solo porque había sido la prometida de Miguel, era la primera vez que pensaba en que ya no eran prometidos y eso me hacía sentir bastante bien. Salí de mi habitación y con tono fuerte grité... - ¿Que pasa aquí? - soné más molesta de lo que quería, pero estaba harta de que ella tratará mal

