Al ver a Miguel en mi cama enojado no sabía si enojarme más o ignorarlo, así que solo me le quede viendo hasta que él fuera quien dijera algo antes, sabía que íbamos a pelear, pero quería que él empezará así podía escudarme en eso sí alguien preguntaba, no quería pelear, pero era inevitable, no podía estar conmigo toda la noche y en la mañana irse con Katherina como si yo fuera invisible. –¿No piensas decirme dónde estabas? – Sonaba enojado y me enojó aún más porque él no me decía nada a mi ¿por qué tenía yo que decirle todo? Ahora le importaba que me pasaba supuestamente. –¿Acaso tengo que decirte todo lo que hago? – lo dije con tono retador. No soy buena tratando de arreglar las cosas lo sé, pero creo que no quería arreglar esto, el recuerdo de él con Katherina me atormentaba demasiado

