En la noche esperaba a Sergio por alguna extraña razón estaba nerviosa, pero no me importó sabía que sin importar cuan desarreglada estuviera Sergio diría que me veo bien para hacerme sentir bien eso era tierno, Sergio era tierno, jamás pensé que diría eso cuando lo conocí pero se convirtió en todo aquello que decían que jamás sería, incluso mi madre que sabía si fama de mujeriego se sorprendió al dar se cuenta de que conmigo no era así, era lindo, tierno, amable, atento, respetuoso... Valla era perfecto. Eso era lo que más me sorprendía de él que, aunque tuviera una mala reputación conmigo había intentado cambiar y demostrar que él si quería a alguien la quería para bien. De momento mi felicidad se acabó entró el neurótico de Miguel, sí ya empezaba a entrar a mi cuarto sin pedir permiso,

