-No es literal. -dije intentando arreglar el problema anterior. -Lo dices con demasiado resentimiento. -dijo levantándose de la cama. - Ya, está bien. -abrió la puerta. -James. -lo detuve. - Yo creo que deberías ir a vestirte porque ya enseguida saldremos con tu amigo. -No. Es más, no hagas tu maleta tampoco. -dijo antes de cerrar la puerta. -James, espera. -corrí tras él. Me cerró la puerta de su habitación en la cara. - Mas respeto. -dije entrando en la habitación. -Tú siempre me cierras la puerta en la cara. -dijo con enojo. -Perdona. ¿Sí? -dije cruzándome de brazos. - De verdad no lo decía en serio. -No me importa. -dijo abriendo su armario. Sacó una toalla blanca. - ¿Puedes irte a tu habitación? -No. -dije firmemente. - Quiero saber dos cosas. - ¿Qué quieres? -dijo cerrando e

