Mamá pidió un té de jengibre con mucha azúcar, se sentó a mi lado y Mercy al otro, la idea del bebé comenzaba a gustarle, propuso que me fuese a vivir a su apartamento y mi madre asintió encantada les miré a las dos y luego apoyé mi cabeza contra el regazo de mi madre, ella insistió en que acabase el té pero siempre he odiado las bebidas calientes mi esposo abrió la puerta de mi oficina con todo y los intentos de impedimento de mis empleados, miró a mi madre a mi amiga, luego a mí. —Jane exactamente de eso estaba hablando cuando me refería a espacios. Porque justo ahora hay muchas personas opinando con respeto a nuestra relación, personas que no creen en nosotros. —Adam, me has ignorado toda la mañana, sigue así. —Jane, sé madura —Intervino mi madre y Mercy le regañó. —Su ex íntima

