Cassian Mis ojos fueron al medico que ahora observaba a mi esposa que algo de enojo en su mirada. Junte mis cejas ¿con qué derecho hacia eso? —Miller —lo llamé y me observó. —Señor, su esposa ha tomado otro medicamento. Mis ojos fueron a Eva que seguía con la mirada llena de odio. —¿Estoy mal de salud, Miller? —insistió—. Porque me siento igual, quizás un poco más enérgica y sin tanta taquicardia ¿eso es malo? ¿Por qué le molesta mi mejoría? Un tinte venenoso ocupo sus palabras, sus ojos parecían acribillar al médico que ahora estaba callado. Carraspee intentando comprender que pasaba. —Alguno me quiere explicar ¿Qué pasa? Eva arqueó una ceja antes de señalarme con su rostro. —Miller, explíquele a mi esposo porque le molesta mi bienestar. Su frente comenzó a sudar, trago despacio

