Una vez dentro agradecí que Patrick se quedara afuera en el auto y no nos aguara la fiesta. Las luces, el humo y la música te ponían al instante en ambiente. No fue difícil encontrar a Rosalya ya estaba en la barra con dos chicos riendo alegremente y me acerqué. —Hola, —la saludé con un beso en la mejilla. Ella me respondió, la presenté con mi grupo de amigos y ella me presentó a sus amigos, Mike y Will. —Un Gin tonic, —le pedí al chico que estaba al otro lado de la barra y este lo hizo al instante. —Buena forma de celebrar una firma, —comentó a mi lado Rosalya con una sonrisa mientras enredaba su cabello rojo es sus dedos. —Sí —reí y tomé mi trago. La noche pasó poco a poco y cada vez estaba más ebria, realmente no me estaba controlando para nada. Estábamos bailando muy cerca con mi

