—Noche de chicas en nuestro piso, —animé. Las chicas se miraron con duda y los chicos —en especial Nath— me miraron con odio. —Y noche de chicos en casa de Ryan, —dijo Ian con una sonrisa mientras se colgaba de los hombros de Patrick y Ryan. —Claro, que el desastre quede en mi casa —exclamó Ryan con tono de indignación fingida. —Creo que me iré con las chicas —dijo Nath algo incómodo ya que no conocía del todo a los chicos. —Noche de chicos, Nathaniel, no pasa nada, puedes venir. —Animó. —Bien... —Vamos ya —insistí. —Les damos un aventón chicas —sonrió Declan y sacó las llaves de su furgoneta en donde siempre andaba la banda junto con sus instrumentos. Pasamos por una tienda de comestibles las veinticuatro horas abiertas y compramos un par de cosas. Luego nos pasó a dejar en frent

