Ya estaba en la fila para abordar el avión junto con el resto mis "compañeros". Lo pongo entre comillas porque aún no los
conozco y suena mejor llamarlos compañeros que desconocidos que harán un viaje conmigo por toda Europa.
La fila avanzaba normalmente y una azafata de piel morena y ojos color miel era quien nos decía en que asiento debíamos ubicarnos y como llegar a este, era bastante amable
y yo admiraba su paciencia con algunos pasajeros, en especial con una señora de más o menos unos cuarenta y tantos años que no dejaba de quejarse de que su asiento no estaba junto a la ventana como ella
específicamente lo había solicitado y esa no era la única razón por la que estaba haciendo tanto alboroto, porque obvio, el color de las
luces del avión también son extremadamente importantes para que la señora pueda dormir en paz y tranquilidad -notese mi sarcasmo-.
Pasaron al rededor de veinte minutos
-gracias a la señora quejumbrosa- cuando por fin llegó mi turno. Le extendi mi tiquete de avión a la azafata, ella lo revisó y me indico donde se encontraba mi asiento, que
podía dejar mi bolso en el compartimiento de arriba y si necesitaba algo o ayuda podría llamarla a ella o a alguno de los demás
tripulantes de cabina; agradecí sus palabras y caminé hasta llegar al asiento que ella me indicó y allí me puse de puntitas para poder
guardar mi maleta en el compartimiento donde estas se guardan.
Estuve intentando abrir la puerta del
compartimiento alrededor de dos minutos
sin éxito hasta que un chico muy alto y de cabello algo largo se ofreció ayudarme
aunque por su ropa me di cuenta que no trabajaba en el avión, solo era un pasajero más.
Déjame ayudarte -tomó mi bolso y sin
ponerse de puntas abrió el compartimiento e introdujo el anterior mencionado en este.
-Gracias-agradecí con una leve sonrisa solo con mis labios y simplemente me quedé asombrada con lo alto que era, literalmente no tuvo que hacer el más mínimo esfuerzo para abrir el compartimiento y aguardar mi
bolso.
-No hay por qué -me devolvió la sonrisa-
Soy Jacob -extendió su mano en forma de presentación.
-Jo-le respondí el saludo y luego me senté en mi asiento el cual era el que estaba junto a la ventana.
-¿Jo? -enarcó una ceja como esperando a que le dijera mi nombre completo.
-Es Josephine pero solo dime Jo -agregué mientras el se sentaba en el asiento a mi.lado, supongo que era mi compañero de asiento.
-Está bien, Jo -se colocó el cinturón y
continuó hablando-. Así que, ¿Por qué París?
Retiré la mirada de la ventana para mirarlo a sus ojos verdes los cuales tenían la mirada puesta sobre mi.
-De hecho esa es solo la primera parada... guardé silencio mientras el avión despegaba y cuando lo hice continué con lo que decía-.
Voy en un viaje de mochileros por toda Europa.
-Wow, eso suena bastante cool y algo
arriesgado.
-Por qué lo dices? -Lo miré intrigada por conocer su punto de vista.
-Porque viajas por todo un continente con un montón de desconocidos, quedándote en hoteles extraños, acampando a la mitad de la nada, tomando autobuses, idiomas
desconocidos, entre otras cosas.
Tienes razón, es un poco arriesgado pero ¿Qué es la vida sin un poco de peligros de vez en cuando? -enarqué una ceja.
También tienes razón -sonrió con todo y dientes haciéndome notar lo linda que era su sonrisa.
-Y tú que harás?
-La verdad, vuelvo a mi casa. No iré a París, me quedaré en la escala en Madrid, si pasas por alli no dudes en llamarme para quedar o
si necesitas algo. Aunque para eso necesitaría tu teléfono y, como sabrás, no lo tengo.
Solté un leve risa, la verdad es que era una ingeniosa forma de pedirme mi numero, lo admito. El resto de chicos lo pedían de una forma bastante cliché y a veces incluso sus palabras llegaban a sonar más como
exigencia que como pedido.
-Dame tu teléfono -extendí mi mano
esperando a que me lo entregara.
-iEh? -me miró confundido mientras sacaba
el teléfono de su bolsillo delantero-. Para qué quieres mi teléfono?
-Pues para poner mi número de teléfono en lél-tomé el aparato y coloqué mi numero, luego se lo devolví y le pasé el mío para que
colocara el suyo.
-Debo admitir que fue una
forma bastante ingeniosa de pedirme mi número.
-Solo te lo di porque me agradas, no
suelo darle mi numero a extraños.
El rió, colocó su número celular en mi
teléfono y luego me lo devolvió.
********************************
Jacob me ayudó a recoger mi bolso una vez que el avión aterrizó en Madrid y cuando nos bajamos nos despedimos.
En el avión
nos conocimos un poco mejor y como luego yo volvería a España quedamos en que nos reuniríamos para tomar un café o algo.
Me pareció un chico bastante divertido, sencillo y honesto por lo que acepté su propuesta aunque normalmente no lo hago.
Supongo que para eso es este viaje No? para salir de mi zona de confort, conocer nuevas personas y hacer cosas que normalmente no haría.
Fui a reunirme con el resto del grupo y esperé mientras leían una lista en la que nos decían cual sería nuestro compañero durante todo el viaje.
-Josephine White irá con... -recorrió con sus ojos la lista para ver cual era mi compañero-.Caden Mcallister.
El nombre se me hacía conocido.
Tu?-Dijimos ambos al unisono cuando
estuvimos frente a frente.
Esto no podia ser posible, esto no podía estar
pasando. Ahora entiendo a que se refieren
las personas cuando dicen que el mundo es
un pañuelo. Pues si el mundo es un pañuelo
él era un moco.
Ya sabía yo que su nombre se me hacía
conocido.. es el chico de la tienda, el que fue
a comprar un arma hace como dos meses y
dijo que mi nombre era "bobo".
-Qué haces tú aquí? -lo miré incrédula, no
puedo creer que enserio esté aquí.
-Te preguntaria lo mismo pero creo que es
algo obvio No? -rió-. Estoy en la excursión de
mochileros al igual que tú.
-Acaso eres algún tipo de acosador y estás
siguiéndome?
Todos comenzarona caminar hacia el hotel
donde nos hospedaríamos durante catorce
horas, esto era lo que duraría la escala.
Caminé detrás de ellos, Caden también lo
hizo pero se mantuvo a milado ya que somos
Compañeros.
-Repito lo que dije anteriormente, yo podría
preguntarte lo mismo.
-No tengo razones para seguirte, ni siquiera
te conozco, solo te vendí un arma y eso es
todo.
-Wow wow wow, tranquila -Nos detuvimos
una vez que estuvimos en la recepción del
hotel y el se colocó frente a mi- Estás bien?
¿Por qué tanto odio? -preguntó con una
estúpida sonrisa en su rostro.
Mira, tu y yo no somos amigos y la verdad
no me interesa ni un poco conocerte así
que no te molestes en hacer preguntas que
no voy responder -me crucé de brazos-.
Solo mantente en tu lugar y yo en el mío y
no intercambiaremos más palabras de las
necesarias Está claro?
-Como digas, White -puso una mano en su
frente al estilo saludo militar y luego dio un
sorbo a su botella de agua.
Eran al rededor de las 6:00 pm así que
iríamos a nuestras habitaciones, nos
refrescaríamos un poco y luego todos
bajaríamos a cenar al restaurante del hotel.
Caden y yo nos acercamos a uno de los guías
el cual nos dio la llave de nuestra habitación
la cual era compartida ya que como saben no
es un viaje de mucho presupuesto por lo que
todos tendríamos que compartir habitación
con un compañero en cada hotel en el que
estemos.
Dios, Mi compañero no podia ser
alguien más? Tenía que ser el? No lo conozco pero no lo sé, su actitud no me
agrada y mucho menos su sonrisa de niño
bonito.
Fuimos al ascensor para subir a nuestra
habitación y el resto del grupo quedó en
que nos encontraríamos a las 7:00 pm en
el restaurante para cenar.
Ninguno de los
dos dijo más palabras que las que antes
nos dijimos en el lobby hace unos minutos.
Bajamos en el piso siete y al estar frente a
la habitación numero 704 Caden abrió la
puerta.
Lo primero que vi fue lo pequeña que era
la habitación, eran dos camas, una más
pequeña que la otra, dos mesas de noche
las cuales tenían una lampara cada una,
había una mesa al lado de la puerta frente
a las camas y pegado en la pared había un
televisor. El color de las sabanas me pareció
algo cutre pero, hay sitios peores.
Quédate tu con la cama más grande-caminó
hacia la cama del rincón de la habitación y
colocó ahí encima su mochila.
-Está bien, aunque tu podías quedarte con la
grande, la verdad no me interesa con tal que
tenga donde dormir -. Coloqué mi mochila
sobre la cama más grande y saqué algo de
ropa de ahi para poder ponérmela luego de
darme una ducha, estaba cansada por el
vuelo y quería relajarme un poco.
-Te darás un baño? -preguntó mientras
miraba su teléfono, por la forma en la que
tocaba la pantalla con sus dedos deduje que
chateaba con alguien.
-Sí, puedes hacerlo después de mi -Tomé mi
ropa y entré al baño, cerré con cerrojo la
puerta y me di una ducha.
Vi Caden entrar al baño después de mi,
supongo que también se daría una ducha.
doblé la ropa que me quité y la guarde en
la maleta para luego cepillarme el cabello
frente al espejo.
Lo único que se escuchaba
era el sonido que hacía la regadera, volteé
a ver la puerta del baño y noté que esta
estaba entreabierta.
Que confianza tenía
este chico como para no cerrar la puerta
mientras se baña en una habitación con una desconocida.
-¡¿Te tardas?! -grité para que pudiera
escucharme-. Quiero saber si te espero o bajo
con los demás, faltan cinco minutos para las
siete.
No! Saldré en un minuto!
No escuché el sonido del agua cayendo
en la ducha por lo que supe que ya había
terminado y no tardaría en salir así que me
senté en la cama y aproveché para llamar a
mi padre mientras lo esperaba.
En la llamada le pregunté a mi padre como estaba y el
respondió a duras penas ya que no dejaba
de atacarme con preguntas.
Una tras otra sin dejarme si quiera responder, al final le dije que estaba bien y que estaba en este momento en España y lo actualicé con el
resto de cosas para tranquilizarlo. Corté la
llamada y volteé a mirar Caden quien estaba
parado a mi lado.
-¿Tu padre? -me miró.
-Si -no tenía ganas de hablar sobre mi familia
así que volví a hablar rápido cambiando el
tema-Vamos?
El asintió y luego bajamos en el ascensor,
me senté en una mesa vacía luego tomar lo
que comería del buffet y el se fue a quien
sabe donde.
mientras comía leía un libro que
empaqué para cuando tuviera ratos así o
para leer antes de dormir.
-La chica del tren? -preguntó sentándose en
la misma mesa que me encontraba yo, vaya
suerte la mía.
-Sí -dije indiferente sin levantar la mirada de mi libro.
-Tranquila, vengo en son de paz y no te diré
quien asesinó a Megan.
-Vaya... pues gracias, creo -levanté la mirada
y dejé el libro a un lado, tomé mi soda y le di
un sorbo.
-Sabes, tú y yo podríamos llegar a ser amigos
si te dieras la oportunidad de conocerme y
dejaras de lado esa actitud de chica ruda.
Caden comenzó a hablarme como tratando
de ser mi amigo y a soltar chistes malisimos
aunque algunos me hicieron soltar una
risa, me contó más sobre el y cosas así. La
verdad es que no era tan malo después de
todo. Incluso creo que podríamos llegar a ser
amigos.