Mi pijamada con Bree resultó de maravillas, me dormí ebria y feliz. Fui despertada por los besitos de Rachel, quien se despedía de mí para ir a la escuela. —Los mejores buenos días —dije abrazándola. Después de que ella y Bree se fueron ya no pude dormir, así que, me di un baño para quitar el olor a alcohol que tenía y tomé mi teléfono para darle los buenos días a Hans, peor ya tenía un mensaje de él, así que, sonreí como tonta. Me fui a la galería y Angélica me recibió emocionada, preguntándome por mi viaje con Hans. —Las veces que necesites que me quede lo haré por el nombre del amor —dijo con una sonrisa. Me dio un poco de risa su cursilería, pero quien era yo para juzgarla y reírme, si con Hans yo era más que cursi. —¡Ah! Olvide decírtelo, pero Ethan estuvo por aquí buscándote todo

