MEGAN Y AXEL (II)

1067 Words
Llegó el viernes de la cena. Estaba un poco ansiosa, aunque intenté parecer tranquila. Llevaba pantalones y una blusa de un color más claro, sencillos pero bien cortados. Un par de zapatos de diseño era el toque final, con un maquillaje ligero y el pelo recogido, lo que me daba un aspecto más serio. Cuando bajé las escaleras, la familia Collins ya estaba en el salón principal. La mirada de Axel me siguió mientras caminaba hacia él. Saludé a todos amablemente y me uní a ellos. Martina estaba en casa de Dex y Michelle anunció que tenía una cita, así que no se quedaría. Así que me quedaría sola con ellos y con mis padres. No estaba segura de si había sido planeado o sólo una coincidencia. Michelle siempre estaba encantando a cualquier hombre que veía. Parecía hacerle bien a su ego llamar la atención y ser la chica más guapa del lugar. - Axel, estás estupendo -le felicitó Michelle-. - Has crecido... Te estás pareciendo a Noah -dejó muy claro su interés por el mayor de los Collins. Martin Collins dio un sorbo a su whisky en silencio, sin contestar en absoluto a mi hermana. Axel parecía un poco incómodo, pero sonrió amablemente: - Gracias, Srta. Miller. Y por cierto, estás espectacular esta noche. Mi hermana mayor le guiñó un ojo seductoramente y se fue. Axel me miró y sonrió tímidamente. Creo que sabía cómo tratar a mujeres como Michelle Miller. - ¿Tu hija no ha querido venir? - preguntó mi madre con curiosidad. - Amanda está estudiando... Toca el piano y pronto dará un concierto", explica Martim. - Toca de maravilla", comentó Axel. Me pareció encantador lo protector y simpático que era Axel con su hermana. - Me hubiera gustado que mis hijas tocaran un instrumento. Pero no tuve esa suerte", se lamenta mi padre. - Aunque Megan es muy inteligente. Fue alumna becada en el instituto y sacó las mejores notas de la escuela, siendo invitada a la universidad en la que está por méritos propios. Me sentí un poco avergonzada por los cumplidos de mi padre y me sonrojé: - Megan siempre ha sido muy inteligente", dijo Axel. - Y dedicada. - ¿Y qué estás estudiando? - me preguntó Martin Collins. - Secretaría internacional. - Elección... Diferente", comentó. - Quería algo que me desafiara de alguna manera", dije. - Y tengo la intención de algún día, tal vez... probar suerte en otro país. Así que... Pensé en un trabajo con un buen mercado laboral en cualquier parte del mundo -intenté defender mi elección, que nadie entendió realmente. Mi padre me miró confuso. Pedro Miller no sabía de mi intención de abandonar Noriah algún día. Nunca se lo había contado. Pero de alguna manera sentí que tenía que justificarme ante aquel hombre poderoso que estaba en mi casa en aquel momento. La cena estaba servida y nos sentamos a la mesa para saborear los manjares que había pedido mi madre. - Una comida excelente", dijo Martin cuando terminó la cena. - Gracias", dijo mi madre con orgullo. - Aunque yo no lo hice, tengo a los mejores cocineros en mi casa. - En nuestra casa también se comía bien, pero ya no... - dijo Martin. - Después de que mi mujer muriera y mi hijo mayor abandonara el país, todo fue diferente en la mansión Collins... Parece que hemos perdido el interés por las cosas sencillas que solían atraernos, como las cenas familiares. - Siento mucho la pérdida de tu mujer -dijo mi madre-. - Era una mujer perfecta. La enfermedad se la llevó... - Lo siento", añadió mi padre. - Éramos más felices cuando estaba viva. Hoy sólo tengo a Axel y Amanda. Y ellos llenan mi corazón de amor y alegría. - Y su hijo... ¿Qué le pasó? - le pregunté. - Si no es grosero por mi parte, prefiero no hablar de ello, Megan. - No... En absoluto. Disculpa mi pregunta -dije avergonzado. Recogieron la mesa y mi padre invitó a Martin a beber. Mi madre se fue, dejándome a solas con Axel. - ¿Le gustaría... ¿Ver el jardín? - pregunté. - Será un placer, Megan", dijo Axel. Le seguí hasta la gigantesca piscina de nuestra propiedad. - Esta casa es preciosa", dijo Axel. - Sí... - admitido. - Mi casa fue una vez espléndida... Hoy todo lo que tenemos son recuerdos de lo que una vez fue nuestra vida. - Debe haber sido difícil para ti... - Sí. Mi madre era una mujer maravillosa. Y sobre Noah... Nunca aceptó la muerte de nuestra madre. Estaba muy unido a ella. Siento que mi padre no te haya contestado. No lleva muy bien el hecho de que mi hermano se haya ido. - Está bien... Es sólo que no entiendo por qué no pudo aceptar la muerte de su madre estando enferma... ¿Irse sería la solución para resolver la situación? - Culpa a mi padre de alguna manera por todo lo que ha pasado. - Las familias son así -dije-. - Todas tienen sus defectos y sus cualidades. Aquí tampoco todo es perfecto, créeme. Axel se rió: - Sé lo que se siente. - Michelle sólo piensa en sí misma. Ni siquiera estudia ni trabaja. Se pasa el día de compras, gastándose el dinero de mis padres y dando vueltas por Noriah. - No me imaginaba que sería diferente. Noah nunca se interesaría por ella", reveló riendo. - ¿De verdad? Se enfadaría si lo supiera -bromeé-. - Mi hermana no acepta ningún tipo de rechazo. - Y Noah odia a las mujeres que quieren llamar la atención. - Así que esta relación se ha acabado antes de empezar", me reí, preguntándome qué haría Michelle si oyera eso. - ¿Y Martina? - ¿Martina? ¿Qué pasa con mi hermana favorita? - Revelé. - Martina es la chica más especial que jamás conocerás. - No... Lo dudo. Amanda es más especial. - No... Martina es más. Nos reímos. Dije: - Admiro la forma en que tratas a tu hermana. Es bonito... Martina y yo somos más o menos así: inseparables. Me cogió las manos y me miró a los ojos: - Fue bueno estar en tu compañía esta noche, Megan. Me sentí un poco avergonzada y al mismo tiempo no sentí miedo ni ningún otro sentimiento al contacto de sus cálidas manos sobre las mías.
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