Gabriel "Habían pasado unos días increíbles; fue lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo. Me desperté muy temprano, pues el vuelo de Sofi sale al mediodía y quería pasar la mañana con ella, consentirla. Voy directo a la cocina a preparar el desayuno, ella sigue dormida y yo pienso llevarlo a la cama. Cuando termino, voy directo a la recámara y ella aún no se ha levantado. Pongo el desayuno en la mesa de noche y me acerco a ella, beso su hombro; su piel me encanta. Ay, si leyera mis pensamientos, creo que se molestaría conmigo, ya que ninguno es bueno. Suspiro para alejar de mi cabeza esas ideas y comienzo a llamarla. —Amor, te traje el desayuno, anda, despierta. —Hmmm, no, Gaby, tengo sueño. —No seas floja, anda, levántate. —Gaby, ¿por qué haces esto? Mejor ven acuéstate conmigo.

