Gabriel El estar con la persona que amas íntimamente, sabía qué era diferente, el sentimiento de protegerla pero a la vez amarla con tanta pasión, es algo que no se puede describir. Besar cada parte de su cuerpo, acariciar y tocar cada centímetro de su piel, oír como entre gemidos grita tu nombre, es algo indescriptible. El beso se vuelve cada vez más intenso, mi lengua juega con las suya. Me separó de ella un poco y miro sus hermosos ojos, que cada vez se vuelven más oscuros. La tomó por la cintura y la pegó cada vez más a mí. Mi m*****o está tan duro que casi podía reventar mi pantalón. La levanto y ella enreda sus piernas en mis cintura. Su pequeño vestido se levanta, exponiendo su hermoso trasero. Despacio, la llevo hacia la cama; la había llenado de pétalos, pero eso ya no importa.

