Sofía Cuando Lendy entra a su casa, me subo a mi coche, tomo el timón y mis manos todavía tiemblan, a pesar de que ya ha pasado un rato desde el incidente. Tomo aire para poder tranquilizarme, pero no puedo. Estoy tan concentrada en mis intentos de tranquilizarme que no me doy cuenta de que hay un chico parado tocando mi ventanilla. Me llevo un susto de muerte y toco mi pecho. Bajo un poco la ventanilla y él me sonríe. —Hola, ¿estás bien? Llevas un rato parada fuera de mi casa. —Sí, sí, claro, gracias. Estaba por irme. Disculpa. Él asiente y se aleja del coche. De inmediato, lo enciendo y voy a casa. No tardo mucho en llegar. Cuando llego y me estaciono, de inmediato se abre la puerta de la casa y es Alex quien sale. Viene y me abre la puerta. Lo primero que hago es lanzarme a sus bra

