DIMITRI SOKOLOV —¡Me dijiste que todo esto era para hacer lo correcto! —exclamó Sienna en cuanto la metí al cuarto. Su furia no empataba con los pétalos de rosas en la cama, las velas que impregnaban el ambiente a vainilla y el champagne en el cubo de acero, esperando entre hielos—. ¿Qué fue lo que escuché en el bar? ¿Un trato entre dos mafiosos? ¿Es en serio? Su rostro era una mezcla de pánico y frustración. —Sienna… —murmuré su nombre sin saber como explicarle, mientras sacudía el cabello de mi nuca. —Dijiste… —susurró caminando de un lado para otro, jalando aire como si el que había en la habitación no fuera suficiente. —Sé lo que dije —la interrumpí acercándome más a ella. En cuanto sus ojos negros se levantaron hacia mí, sentí un vacío en mi pecho. Estaba decepcionada. —Me ment

