Dara... Esta mañana desperté y Astaroth me tenía envuelta en sus brazos, me sentí un poco incomoda pues no me gusta este tipo de contacto con las personas, disimuladamente me fuí separando de el, hasta qué estuve a una distancia prudente, casí entré en un colapso nervioso cuando se dió cuenta de uno de mis tatuajes, pero por lo que veo no se fijo mucho. Su propuesta para mantener la tregua al principio me hizo dudar pero luego pensé que sería interesante ver lo que se trae mi esposito. "Algo pasa con el, nadie cambia de la noche a la mañana". > Mientras regresábamos a casa tuvimos una conversación interesante sobre la situación de la empresa familiar, escuchó con detenimiento mi recomendación y la tomo en cuenta. "Para mí fue gratificante no sentirme rechazada." Una vez aterriz

