—Te traigo ahora los informes, Ray —murmuro y me dispongo a salir de la oficina. —Maddie, espera —dice. Me giro y lo miro. —¿Qué sucede? hoy no estas tan alegre como cada lunes —murmura preocupado. —Es que no dormí bien —digo. Anoche no dejé de pensar en Alex y Connor. Esto tiene que parar. —¿Connor? Hola. ¿Podemos hablar? —pregunto seria. Estoy decidida. —Hola hermosa, claro, mándame la hora y dirección —murmura. —Gracias —cuelgo. Suspiro y sigo haciendo informes. —Ray, voy a almorzar ¿necesitas algo? — pregunto asomando la cabeza a la oficina de mi jefe. —No, gracias... Me esperan en casa para almorzar —responde y salgo. Bajo en el ascensor nerviosa, no sé como se vaya a tomar lo que le voy a decir. Siento vibrar mi celular y

