Xavier La casa estaba en silencio, solo escuchaba el crujir lejano de la madera y el murmullo del viento colándose por los ventanales. No podía dormir, había demasiadas cosas en mi mente, así que decidí bajar por un vaso de agua. Fue entonces cuando la vi. Desde la ventana que da al jardín, la figura de Kyra apareció bajo la luz de la luna. Y por un instante, me pregunté si no estaba soñando. Se movía con una delicadeza casi irreal, girando sobre la hierba húmeda, con los brazos extendidos como si quisiera atrapar el cielo. La brisa agitaba su cabello corto, y su silueta se recortaba contra el resplandor plateado de la noche. Bailaba… sin música, sin escenario, sin espectadores. Solo ella y la luna. Y aun así, parecía más auténtica que cualquier cosa que hubiera visto en mi vida. Me

