Xavier El trayecto de regreso a casa es corto, pero cada minuto se siente eterno. Kyra mira por la ventana, y yo finjo estar concentrado en la carretera, aunque en realidad mi atención está dividida en cada movimiento suyo: la forma en que acomoda su cabello, el modo en que aprieta el cinturón de seguridad como si quisiera esconder sus nervios. Cuando por fin aparco frente a la casa, bajo rápido para abrirle la puerta del copiloto. Ella se sorprende, pero no dice nada. Se limita a darme una leve sonrisa, esa que es capaz de desarmar cualquier muro en mí. —Gracias por… todo lo de hoy —murmura, bajando la mirada. Quiero decirle que no me agradezca nada, que no tiene por qué cargar sola, pero las palabras se quedan atascadas en mi garganta. En lugar de eso, me acerco un poco más de lo deb

