Andrew al saber que había cometido un error tan grande decidió darse a sí mismo una nueva oportunidad y hacer mejor su trabajo. Desde el momento en que Bastián lo despidió furioso por lo que había pasado con Delia, él decidió seguir el rastro de la mujer. Mantuvo siempre el apartamento vigilado las veinticuatro horas y con ayuda de otro compañero. Ahora Nicole, una chica agente bien entrenada y perspicaz era la persona que lo ayudaría a ingresar a la mansión. Ella armaría un caos en la puerta principal para atraer la atención de Melina mientras que él, por una de las puertas secretas introducía a Delia y esta pudiera hablar con su marido. — ¿Estás nerviosa? —le preguntó él cuando la vio de reojo que se estrujaba las manos sobre su regazo. —Estoy aterrada — dijo la joven— él me odia porq

