Cuando despierto temprano en la mañana, se sentio bien y descansada, lista fara enfrentar un nuevo día. Entro al baño y abrió el grifo. La agua fría que se echaba a la cara de dio la energía que tanto necesita. Levantó la cabeza y se miró en el espejo mientras se limpiaba. No podía ser.. Lo que estaba viendo. Se palpo con las monos para ver si era verdad, ¿porque no le dolía? ¿Como es que no sentía absolutamente nada? Sabía que no fue bueno mentir, esto era seguro el castigo divino por su pecado. Se vistió y se fue a la cocina, abrió un cajón del gabinete y se puso a buscar alguna pastillas, pero no pudo encontrar lo qué buscaba. Se quedó pensando mirando el cajón abierto.
-Salam aleycum.
-Aleycum salam, respondió Paola sin levantar la cabesa del cajón.
-Qué buscas y no encuentras? Adel se acerco a la cafetera pero estaba vacía, - No tenemo cafeeee.?
-Te servire enseguida. La tetera está llena.
-No me dijiste lo qué estás buscando... Paola sero el cajón, se levantó coji dos tasa, en uno vertió café y en el otro puso una bolsita de té, puso el café frente a él en un platillo luego puso a hervir la tetera con agua.
-Estaba buscando una pastilla.
-Estás enferma, se apresuró a preguntar en forma burlona.
-No pero mi mesa se hinchó.
-Pensé que era solo un pretexto cuando dijiste que duele y por eso llevabas el velo. -
-Yo no lo dije mi madre lo dijo.
-Tienes razón pero ayer no estaba hinchada.
-Eeso fue ayer hoy es otro día.
-Después de tomar el café vamos al médico. Ella no lo miro pero podía sentir su mirada midiendo su cuerpo, tomo la tetera hirviendo y vierte agua sobre la bolsita de té, su primer pensamiento fue tomar su taza de té y salir pero luego cambió de opinión no iba a seder ante a él tan fácilmente, podría haberlo considerado una cobarde toma una silla y se sentó en la misma mesa no hay necesidad.
-No hace falta no duele me siento muy bien, solo está hinchada en, en poco tiempo el dolor no se hace esperar luego ante la insistencia de su madre Paola accederá al médico acompañada de su hermano aunque ella había protestado y dicho que no necesitaba estará acompañada el insistió en estar con ella diciendo que solo iba a encontrarse con antiguos compañeros que ahora trabajaban en medicina, estando justo en el dispensario de Marrakech. Después de que salieron del médico Paola entró en varias tiendas comprando lo que necesitaba para la casa. Todo ese tiempo Adel la observó desde la distancia dejandola hacer lo suyo, iré de compras sola sabía que necesitaba un poco de libertad cuando llegaron al auto Adel la ayudó a colocar las bolsas con las compras en el asiento trasero del auto. El le abrió la puerta derecha y espera hasta que ella se subió inmediatamente después de que el auto comenzó a moverse Adel encendió la radio ambos escucharán sin pronunciar una palabra. Antes de salir de la ciudad detuvo el auto como esperando alguien miro a Paola pero ella no dijo nada puse el coche en marcha y se salió de la carretera llevandola por varias calles unas veces a la izquierda otra a la derecha.
-Que estás haciendo? pregunta Paula sin entender lo que estaba pasando.
-Nada especial sólo quería verse algo ha cambiado en este vecindario. hizo algunas maniobras más y volvió a salir el camino de la casa, aceleró y llegó a casa en tiempo récord pero a Paola no le importó, bajo del auto con indiferencia alejándose con las compra. Después de cambiarse Paola ayuda a su madre en la cocina se acercaba a la hora del almuerzo cuando todo estuvo listo puso la masa mesa. Su madre le pide que vaya a ir llamar a su hermano a la mesa. llamó a su puerta pero no contestó llamó una vez más y abrió lentamente entra, nunca entró en un cuarto sin permiso pero ahora tenía un impulso, se escuchaba el agua de la ducha corriendo, ya era tarde.
-Yo... Ay perdón... A chocao a la puerta pero el ver que no respondiese... volvió a salir.. mientras ponía su mano en la manija de la puerta pensé que sonaba como si le estuviera gritando pero realmente lo estaba haciendo ella se volvió de repente y se quedó mirándolo sin pronunciar una palabra se quedó sin aliento ante tal espectáculo nunca había visto a un hombre desnudo en su vida no del todo desnudo porque todavía tenía una toalla atada alrededor de su cintura, docenas de gotas de agua brillaba en su piel por la luz que estaba por la ventana los músculos se contrajeron como si estuvieron bajo una orden levanta la vista ligeramente, las luces de sus ojos se encontraron. un mechón rebelde estaba mojado en su frente dejando caer gotas de agua. Si no hubiera tenido el chal puesto seguramente habría visto el enrojecimiento de sus mejillas. La perna le temblaba y el corazón parecía que quiere salir de su pecho.
-Buscas algo señorita? Adel se acerco un poco más.
-yo.. mi madre me mandó a llamarte a la mesa. dijo la línea rápidamente como si fuera un actor con prisa luego salió corriendo de su habitación olvidándose de cerrar la puerta. Motivando qué le duele la muela, no se queda a comer con la familia, su madre no lo presionó. Así Paola hevito hacer contacto visual con él todo el día, solo había terminado de poner los archivos en su lugar cuando sonó el teléfono, finalmente el médico lo llamó todavía tenía algo que aclarar sobre el laurel hizo de colección, colgó el auricular y respondió,
-Hola si un momento por favor, desde el otro extremo de la línea era una elegancia y refinada voz divina, se conocían por la voz con un puro asiento inglés, colgó el auricular y salió a llamar a su hermano pero ya estaba en la puerta.
-Una llamada para ti.. Es....
-Se quién es estaba esperando esta llamada gracias de cualquier manera. Su voz áspera y fría la hizo sentir como una línea indefensa. Quería salir de la oficina pero el le indicó que se sentará, obediente se sentó en la silla del escritorio fingiendo revisar un archivo pero en realidad escuchaba con curiosidad la conversación no podía escuchar lo que decía la mujer pero lo que escucho de él fue suficiente para sacar conclusiones.
-Querida que sorpresa, espera unos segundos luego continuó.
-Claro cariño te estoy esperando si quieres vei al aeropuerto.
-Está bien entonces yo tambiente mando un beso. Paola traga varias veces por segundo sabía suficiente inglés para averiguar quien era la mujer. Si él tenía una novia entonces por qué le había dicho que estaba soltero y después de todo en que estaba interesada? estaba celosa? Con que motivo podía ser ella celosa? No sabía por qué...
-Hola hermana dónde estás pensando.
-Ah lo siento pensé que estaba hablando por teléfono? Usted dijo algo? Ya era el momento de alejarse pensó Paola.
-Si quiero que prepares las habitaciones de invitados esta noche llegaron unos amigos, hay tres. Se levantó de su silla y salió sin decir más cosas.
Paola corriendo de aquí para allá para arreglar las habitaciones de los hospede, cuando llegó la noche ya estaba agotada, pero aún se las arreglaba hasta hace unos minutos. Adel no había estado en casa y cuando llegó solo saludo y fue directo a su habitación dando la orden de que lo llamaran cuando llegaran sus amigos. Exactamente en el momento adecuado había salido de la casa justo cuando un lujoso auto era detenido frente a la casa, esperar para que los invitados se bajan del coche sin hacer ni decir nada, debería haber llamado a Adel pero la curiosidad no la dejaba. estaba tres personas, se bajaron del auto dos mujeres y un hombre todos tenía más o menos la misma edad. Pensó Paola. Su mirada estaba dirigida las mujeres. Dos morenas hermosas y muy elegantes en su opinión practicaban deportes pero era mucho más baja que ella en cambio el hombre era un orgullo alto y bien formado no tan guapo como su hermano pero aún así guapo y bastante atractivo. Penso ella.
-Hola dijo la más hermosa de las mujeres. Paola no tardó mucho en darse cuenta de que la voz era la misma del teléfono a la que respondió Paola.
-Hola responde Paola a la vez. Y también suda la segunda mujer.
-Señorita buenas noches dijo el hombre y se inclinó frente a ella quitándose el sombrero, la primera mujer miró el ombre y le sudura algo burlona,
-No sabía qué te gusta meterte con las sirvienta.
-Buenas noches pasen por favor y ellas les indicó cortesmente de entrada principal, los invitados entraron primero y luego ella. Estos examinando el salon luego se sentó, a pedido de Paola en los hermosas sofás del cuero.
-Con qué le gustaría que los sirviera? pregunta a los invitado.
-Nada dijo la primera mujer.
pero podría hacer otra cosa. hablo con tanta autoridad
-Claro dime que dime que.
-Por favor dile a tu amo que ha llegado. así que no les había dicho que tenía una hermana y ella era una sirvienta... inmediatamente y ella se volvió invisible su sangre estaba hirviendo pero no había nada que pudiera hacer esta era la situación, ¿no hacia casi todo como una criada? llamó a su puerta varias veces hasta que él lo escucho contestar pero ya no entró.
-Sus invitados han llegado y se va antes de recibir respuesta. Cuando regresa a la sala vio que los padres también estaban allí hablando con los invitados. Adel llegó inmediatamente atrás de ella.
- Hola amigos.
-Hola querido dijo la primera mujer y se puso de pie para besarle en la mejilla. La segunda hizo lo mismo y el hombre le a estrechó la mano.
-Veo que ya conociste a mis padres y a mi hermana.
-Quiere decir que es tu hermana? dijo la primera mujer.
-Sí es mi hermana Paola, la mujer se acerca y se presenta
-Marisa.. querida por favor perdóname por los mal entendidos pero como sabía que ha del estaba solo con sus padres pensé que eres la criada.
-Paola.. no hay problema, igual pasa.
- Erika encantada de conocerte. tenía una voz calidad y dulce debía de ser una mujer de buen corazón. Pensó la joven.
- Señorita, dije el hombre y se acerca rápidamente y le beso la mano de la niña,
-Mi nombre es Esteban por favor dime Stive, disculpe la confusión anterior. Paola quiso aportar su mano de la mano del Stiven pero era una sujetada con fuerza mirándola a los ojos.
-Ahora que conoces a mi hermana volvamos a la nuestros.
-Pero Adel amigo no me has dicho nunca qué ojos tan bonitos tienen tu hermana. -Porque yo tampoco sabía que ojos tenía mi hermana, todos empezaron una risa. La mirada de Adel estaba fija el los ojos de Paola, ella cambie la mirada para otra parte, este estúpido de su hermano lo ponía nerviosa, tenía la manos mojado de sudor.
-Ay Adel no sabes que ojos tienen.. dijo Marisa.
-No... porque no conocía a mi hermana hasta ayer, la discusión fue larga y el tiempo había pasado. Paula incluso se convirtió en la hija y los padres les contaron como la tomaron bajo su cuidado. Cuando Marisa escuchó que en realidad no era la hermana de Adel, su cara se cambió. Ayudaron a instalarse en sus habitaciones y luego se retiraron a la cocina, lavar el montón de vasos que había dejado, los puso en su lugar, estaba casi lista cuando vio al Adel en la puerta observándolo.
-Necesitas algo? pregunta mientras trapeaba los azulejos, limpiando las gotas de agua que habían brotado de la fregadero.
-Si para agradecerle la hospitalidad que mostraste y disculparme en nombre de mis amigos, fue mi culpa que interpretaron la cosa de otra manera.
-no como crees.. Yo estoy agradeciendo por recibirme en esa familia, todo esto decía mientras se ponía de pie para volver a colocar las tasas de café después de que se les secaba el agua, pero en un momento de distracción fue suficiente para perder el equilibrio, en dos tiempos y tres movimientos Adel era a su lado sosteniéndola en sus brazos, se había resbalado donde había golpeado el tropeador húmedo y ahora estaba ahí en sus brazos mirándose. sin sintiendo sus corazones latir el uno del otro.
-Vaya que amor entre hermanos. dijo la mujer en la puerta.
-Marisa dice dijo Ádel.. mientras dejaba a Paola de pie.
-Necesitas algo?
-un vaso de agua.. Adel tomo el vaso de la mano de Paula que acaba de llenarlo al escuchar la respuesta de su invitada y se lo puso en la mano. Marisa tomó el vaso y mirando con picardía a Paola.
-Buenas noches hermanos. Dando la vuelta Marisa salió con los ojos jenos de rabia.
-Y donde me había quedado? pregunto Adel, pero Paola no lo miraba, darle las buenas noches y salió de la cocina dirigir en la dirección a su habitación dejando solo a Adel, escucho un buenas noches bronca de su boca mientras se alejaba por el pasillo. Habían pasado unas buenas días desde que tenía invitados apenas veía a su hermano de ves en cuando y él sólo atendía a los invitados y ellas tenía sus asuntos con la plantación que la ocupaba desde la mañana hasta la noche, cuando se quedaba en la casa no salía de la oficina a menos que necesitara algo así que podia evitar siempre la mirada helada de Marisa, gracias a los dos sirvientas empleada por insistencia del hijo la madre ahora tenía ayuda en la cocina y en la casa por lo tanto Paola se quedó a cargo del campo y de los empleados, que lo iban a cuidar en poco tiempo. Ahora que era el momento de recoger las hojas de laurel le pidió al padre AMaddi como ella lo llamaba que la enviara dos personas en la fábrica, no solo dos, sino dos bueno mecánicos para revisar las máquinas y ver si estaba en buen estado de funcionamiento. los siguientes días los pasó entre la fábrica y el campo.