Leila. Sonrío acariciando la cabeza de Seba que esta arriba mío rendido, jadea como si estuviera durmiéndose, sigue dentro mío no tan duro como hace unos cinco minutos pero sigue dentro mío prolongando mi placer. —Me dejas en la ruina mujer. —¿Yo?. —Siii, tu mi cielo. —me da muchas cosquillas cuando me da besos en el cuello—. ¿Quién me va a dejar en ruina? ¿Norma?. —Aajjja, que malo que eres. —Norma es una de las vecinas que yo lo molesto con que esta enamorada de él porque siempre nos saluda y le dice que esta guapo, y es una mujer que debe tener no sé, setenta o mas—. Ella sueña con que le bailes en bolas. —Ay no, me dió impresión. —se carga en los codos mirándome con una sonrisa—. Pero tu mujercita, me vuelves loco, ¿lo sientes?. —Obvio que siento como te estas poniendo duro de n

