Sebastián. —Hola... —entro a la casa de mi mamá viendo a todos lados, miro arriba de las escaleras donde Nora esta y crei que la había despedido después de lo de Anna—. Hola Nori. —subo las escaleras abrazándola—. Crei que mi mamá te había despedido. —Lo hizo, pero después me llamó y dijo que no confundamos las cosas. —¿Llegaron a un acuerdo legal? porque el despido no te favorece para la jubilación. —Si, para volver me dijo que me daba cinco años de aportes. —Nooo, buenísimo Nori. —Si, y la verdad que no volví solo por eso, es un buen trabajo, tu mamá es una jefa muy buena Seba, somos dos también, pero se trabaja a gusto, y necesitaba trabajar. —Menos mal, me había quedado re preocupado Nori, hablé con mi mamá sobre eso también. —Lo bueno que ya... —¿Sebastián?. —cuando la veo m

