Megan
Llegamos al hospital y mi padre bajo junto conmigo, agradecía que me acompañará, que me creyera y sobre todo que no me dejara sola.
Mi padre había sido cálido y me proporcionaba apoyo, cosa que mi madre no, ella simplemente me tacho como loca y ahora ella estaba con esa arpa venenosa.
Subimos hasta el último piso justo a la sala de reuniones y apreté con fuerza la carpeta que llevaba.
-Buenas tarde doctora- menciono la secretaria al verme- ¿Ha traído todo? - pregunto y yo asentí
-Si Vero he traído todo- extendí la carpeta y mi padre suspiro
-Perdone que pregunte- hablo mi padre y Vero centro su atención en el- ¿A que ciudad se irá mi hija? - pregunto y yo sonreí bien tenía esa duda pero no me atrevía a preguntar.
-Vera señor Montero- hablo con tranquilidad y paciencia como lo hacía con todo mundo- Cada año se realiza una campaña, es una cuestión internacional, México tiene un acuerdo con la Unión europea y los 27 países que pertenecen realzan convocatorias- extendió un documento con una larga lista- Como México tiene 32 entidades de hace una convocatoria a nivel nacional para sacar a los 27 hospitales más importantes y nosotros catalogamos en ello por lo que un médico de cada hospital será sorteado y llevado al país o municipio que se le asigne- aclaro
-¿Mi hija puede ir a Europa? - pregunto aturdido y yo suspiré
-Si señor, estará un año de prueba allá y dependiendo su desempeño se decide si se queda o no, es un intercambio de tecnología y conocimiento médico- aclaro
-¿Cuál sería mi destino? - pregunte con un nudo en la garganta
- Es el hospital Gemelli en Roma- abrí mis ojos y suspire
-¿Te irás tan lejos? - pregunto mi padre y sonreí con tristeza
-Quedamos en que me apoyaría padre- le pedí y el asintio
-Y lo hago cielo pero no me hago la idea de que me dejaras- tomo mi mano y sonrei
-Las cosas están listas y tu vuelo reservado para mañana en la tarde, son varias horas de vuelo por lo que llegarás allá a medio día - asentí tomando los pasajes- Es importante que hables con el dueño y expliques que te fue imposible viajar antes ya que llegarás una semana con retraso- asentí resignada
-Muchas gracias Vero- mencione y ella me abrazo lo cual me sorprendió
-Te deseo lo mejor Meg, que tengas mucho éxito- sonreí ante sus deseos- Hasta luego señor Montero
-Gracias señorita- respondió mi padre antes que tomáramos de vuelta el ascensor.
Ninguno dijo nada solo miraba mis billetes de avión, sentía una opresión al irme, sobre todo porque dejaría a mi padre lidiando con toda esta situación.
-Papá ven conmigo- le pedí y el sonrió con ternura
-No puedo cariño, debo quedarme, aun con todo lo que pasó yo amo a tu madre y no voy a dejarla sola, pero si que puedo ir a visitarte- sonreí un poco
-¿Recuerdas a Adriana? - pregunte y el asintio pensando
-Tu amiga de la universidad, la que dejó plantado al novio en el altar, ¿Ella es no? - pregunto y yo asentí- Bueno claro que me acuerdo era muy amigas, una chica muy agradable- sonreí
-Si, valla que lo creo- mencione caminando hasta el auto de nuevo- Creo que ella vive en Roma- mencione y el asintio- Por lo que no estaré sola papá así que no te preocupes tanto- suplique y el asintio
-De acuerdo hija, ¿Quieres que te lleve a algún lugar? - pregunto y yo asenti
-Si, puedes dejarme en el hotel cerca del aeropuerto, mañana será un viaje largo- mencione y el asintio.
Me dejo en el hotel antes de irse, había mencionado que vendrá a despedirse de mi y después se fue dejandome sola.
Me deje caer en la cama y suspiré mi celular comenzó a sonar y mire el identificador, era increíble tenía 50 llamadas perdidas de Mario y como 100 mensajes, estaba arta de esta situación así que respondí la llamada.
-¿Puedes dejar de molestarme? - pregunte frustrada pero a él no le importo
-No Megan, estoy tratando de arreglar esto, que vuelvas a verme como lo mejor de tu mundo- pidió y yo voltee los ojos
-Deja de decir estupideces Mario, si fuiste lo mejor de mi mundo pero me engañaste, no te importo traicionarme durante tantos años, no tuviste ni un poco de culpa- hable molesta- Solo te arrepientes porque te he descubierto si no fuera así no te arrepentirás- asegure y el nego
-No, no es así Meg, mi Meg mi vida no pienses que es así, sabes te amo- una risa salió de mis labios
-No, Mario te equivocas, no me amas y jamás lo hiciste, quien ama no traiciona y tu eres de lo peor- termine la llamada y sin poder evitarlo las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas.
Los abogados son los seres más ruines de la tierra, nota mental nunca volver a involucrarte con un abogado.
.....
Por la mañana me desperté un poco tarde, no podía dormir me sentía fastidiada cansada de la vida, apague mi celular y me propuse a descansar antes del vuelo.
Mi padre cumplio lo que prometió, cuando se llegó la hora de tomar el avión me acompaño hasta la puerta de abordar.
-Cuidate mucho cielo, no olvides estarme llamando, te amo hija- menciono abrazándome, por un motivo aún tenía la esperanza de que mi madre viniera pero no fue así, ella simplemente nunca aparecio
-Tu también cuidate mucho papá, te amo- le di un beso en la mejilla y me aleje para tomar mis maletas
-Megan, no lo hagas no te vallas- escuche mi nombre y por inercia me gire, Mario Venía corriendo hasta nosotros lo cual sorprendió a mi padre- Por favor nena te amo casate conmigo mi amor- sus palabras fueron interrumpidas debido a que el puño de mi padre chocó con su mandíbula, mi padre nunca fue una persona agresiva pero agradecía que ahora lo hiciera
-No te quiero cercas de mí hija ni de mi familia lárgate de aquí- grito furioso y yo tome a mi papá del hombro para que se calamara
-No vale la pena papá, una escoria como el no vale la pena, jamás podría casarme contigo- tome mi maleta y abrace a mi padre una última vez y entre al túnel para abordar el avion.
Sentí una opresión muy fuerte, una parte de mi siempre quiso escuchar esas palabras, que me pudiera matrimonio y formar una familia pero toda ilusión se había ido, se terminó cuando decidió engañarme, cuando ese par de escorias me traicionaron.
Mire por última vez mi hermosa ciudad, amaba este lugar pero ya no podía seguir aquí, me coloque los audifonos y dejé que la música hiciera lo suyo y me permitiera olvidar.
Era una mujer fuerte, tal vez rota pero era lo suficientemente fuerte para salir adelante, no tenía miedo al cambio que eso implicará en mi vida, ahora era yo la que decidía, la que viviría sin importarle el que dirán, era momento de disfrutar de todo lo que no pude por atarme a una relación, una que solo se encargo de destruirme, pero ahora mostraría otra persona diferente, no dejaría que me dañarán
Tal y como dijo mi padre cuidaría de mi corazón, de mis sentimientos y no permitiría que nadie volviera a sacar ese lado oculto en mi.
La antigua Megan se acabó, ahora reacia una mujer independiente y capaz de hacer lo que nunca creyó posible.
...
Al llegar al aeropuerto de Roma me estire el vuelo había sido demasiado largo y la verdad no conocía nada de este lugar, por lo que saque mi celular y decidí llamar a mi amiga.
-Meg que gusto escucharte- menciono apenas y respondió la llamada
-Hola Adri, ¿Cómo has estado? - pregunte caminando con mis maletas antes de dejarlas cerca de la sala de espera
-Muy bien Meg, espero que tu también lo estés, ¿Cómo va todo en México? - pregunto - Leo cielo ahorita vamos por algo de comer no te preocupes- menciono un poco lejos de la línea y sonreí
-Bien en realidad no estoy en México y necesito una amiga que venga por mi al aeropuerto- el silencio en la línea se hizo presente
-¿Estás en Roma? - casi grito lo que me saco una sonrisa
-Si, acabo de llegar y sigo en el aeropuerto, ¿Crees que puedas venir? - pregunte y ella asintio
-Claro iré enseguida, esperame ahi- termino la llamada sin siquiera esperar a que respondiera y sonreí antes de tomar mis maletas y acercarme a la salida del aeropuerto.