Mauro experimenta una vida que no es de él

1462 Words

Le dieron el alta médica un lunes por la mañana. —Estás listo para irte a casa —le dijo el médico con una sonrisa amable—. Pero recuerda, señor Fonseca, nada de esfuerzos físicos. Y paciencia. La memoria es como un rompecabezas: a veces tarda en encajar. Mauro solo asintió. Por dentro, estaba hecho un mar de dudas. Ni siquiera ese nombre, “Fonseca”, le sonaba propio. Pero no tenía otro. No tenía a nadie más. Jimena llegó al rato. Vestía un vestido entallado, gafas oscuras y traía el cabello recogido con esmero. —¿Listo, mi amor? Te llevaré a casa. A nuestro hogar. Mauro intentó sonreír. Fue un intento torpe. El trayecto fue silencioso. Afuera, la ciudad parecía moverse rápido. Muy rápido para alguien que sentía que acababa de nacer con una mente vacía. Al llegar, Jimena abrió la pue

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD