Narra Aarón
Soy Aarón Moore, tengo 33 años, soy alto de 1.78 cm, cabello castaño y de ojos color miel. Desde pequeño, mi abuelo y padre me han preparado para ser algún día el sucesor de los negocios de la familia, pero en mi adolescencia fui algo rebelde y a los 17 años fui un mujeriego. A Daniel Smith, lo conocí en una fiesta, él es un poco mayor que yo, y nos hicimos muy amigos. Un hombre que le gusta la vida del campo, donde le iba bien, inteligente, a decir verdad. Hasta un día vino a mí para que le prestara una fuerte cantidad de dinero, no lo dude, me dijo por los viejos tiempos, me dijo que en tres meses me pagaría, llegó ese día y estaba realmente muy enojado con Smith, así que fui hasta su casa para reclamarle que estaba pasando, él me dijo y juró que si lo haría pero que le diera más tiempo, pero por un momento él y su esposa se miraron con tristeza, y después habló diciéndome que me daría a su hija como garantía, yo ni sabía que la tuviera, al principio se me hizo muy cruel que le hiciera eso a su propia sangre, pero termine aceptando, sólo porque ya era mayor de edad. Ellos subieron por ella y empecé a escuchar una pelea muy fuerte donde ella decía que no se quería ir, y después de unos minutos los vi bajando, quedé como un idiota al verla, ese fue el día que la conocí, le tome su hermoso rostro angelical, pero ella me miraba con odio, le dije que lo aceptaba, la tomé de la mano, pensé que se resistiría después de la discusión con sus padres, no fue así, la llevé hasta la camioneta, le abrí la puerta y se subió por su cuenta, ni siquiera quiso mirar a su padre, debe odiarlos por lo que le hicieron, ¿y quién no lo estaría?
Llegando a la mansión, le dije que esa sería su nueva vida, ella asintió sin ganas y al entrar se la presenté a mi ama de llaves y nana, Begoña, una mujer de carácter fuerte, pero muy amable con los demás, ella estaba feliz de conocer a Katherine Smith, yo me fui a mi despacho mientras ella le mostraba su habitación, espero que acepte su nueva vida, mientras esté viviendo en esta casa. Ella cree que la compré, pero no es así, sólo cuidaré de ella, ¿Qué tal si se la hiciesen dado a alguien más y de lo peor? Así que Katherine estará mejor conmigo y no le faltará nada.
Ya era de noche y Roxana vino a visitarme, ella es mi novia, y sabe muy bien que no creo en esa basura del matrimonio, así que, así estábamos bien.
Estábamos en mi habitación, besándonos con mucha pasión, la fui desnudando, recostándola sobre la cama, ella gemía de lo excitada que estaba, fui besando su cuello bajando por sus hermosos pechos, solo sentía como se movía de placer, hasta llegar a su intimidad que se encontraba húmeda, comencé a besarla y ella gemía más fuerte.
– Te quiero dentro de mí – dice jadeando
– Bien – digo mirándola a los ojos, esos llenos de lujuria. La agarro de la cadera y entro en ella profundamente y comienzo a moverme sin piedad y ferocidad. Ambos comenzábamos a gemir de placer.
– Aaah… así… Aarón – dice casi gritando. Sólo espero que Kathy no escuche.
Ambos nos quedamos dormidos después de una buena sesión de sexo, y de repente se escucharon ruidos en la cocina, salí sin despertar a Roxana, bajé y vi la luz prendida y ahí estaba ella calentando algo para cenar. ¿Acaso no había ya cenado?
– ¿Qué haces levantada a esta hora? – digo extrañado.
– Yo… yo bajé a cenar, tenía hambre- dice tímidamente.
– ¿no habías bajado más temprano? - la miro alzando una ceja.
– Estaba arreglando mis cosas y me quedé dormida un rato, fue muy difícil para mí todo este cambio- de repente mira a otra parte con tristeza
– ¿Amor, no vienes a la cama? - entra Roxana a la cocina y Kathy la mira fijamente
– En seguida voy – le digo sin mirarla
– ¿Quién es ella? - Roxana la mira con odio
– Es una invitada especial- le digo como si nada.
– ¿invitada? - dice sin creerme
– Roxana, que te vayas a la habitación, ya te alcanzo - digo ya un poco molesto.
– Yo… mejor me iré a mi habitación- dice Kathy apenada tomando su cena.
– Ya no andes tan tarde tu sola por aquí. ¿entendiste? – ella asiente y sale de la cocina. Es tan hermosa.
Subí nuevamente a la recamara y ya me esperaba desnuda nuevamente, yo le sonrío.
– Deja de estar de celosa, no te queda – digo abrazándola y comienzo a besarla.
– Lo se amor, pero no quiero que nadie se te acerque – dice suspirando.
– Sólo soy tuyo y tú mía – La abrazo y vuelvo a entrar en ella.
A la mañana siguiente, Roxana se fue temprano de la casa, le dije que no se preocupara por esa niña, que era la garantía de un préstamo de su padre, al parecer está más tranquila con eso, eso espero. Me di un baño relajante, al salir me vestí casual, y bajé a desayunar.
– ¿Y Smith? – le pregunto a mi nana
– Aun no baja – dice ella saliendo de la cocina.
Después de 20 minutos baja ella, me da los buenos días, también la saludo por su apellido fríamente. La miro, llevaba una camisa de franela y unos jeans, ropa de trabajo de campo. Creo que no tiene más ropa.
– ¿Sr. Moore? – me llama y la miro fríamente
– Dime- digo serio
– Quería preguntarle ¿Qué pasara con mis estudios? - dice nerviosa
– ¿estudios? - pregunto curioso y ella asiente
– Eso lo veremos- me levanto y vuelvo hablar
– Señora Begoña, hoy no vendré a casa, estaré con Roxana en casa de mis padres. - le digo, ella asiente y salgo de la casa con mil pensamientos
Iba manejando hasta la casa de Roxana, mientras me llega a la mente la imagen de Kathy… digo Smith, con esa ropa vieja, así que me detuve un momento y le envié un mensaje a mi nana para decirle que la lleve a un centro comercial a que le compre ropa y vestidos, sobre todo, mientras a uno de mis hombres le pedí que comprara una computadora personal y una impresora, así como una televisión entre otras cosas y pidiéndole que escribiera una nota de mi parte.
Ya me encontraba camino a casa de mis padres con Roxana a mi lado, la verdad no me siento bien con ella a su lado, ¿Qué me está pasando?
– Llegamos – le digo serio
– Bien – dice con el mismo tono que yo. Comienza a molestar su presencia.
Mis padres nos recibieron con una sonrisa, no sé porque mi madre adora a esta mujer, pasamos al jardín para la comida, y recibo mensajes de mi nana y de mi guardia de seguridad confirmando mis pedidos con respecto a Smith, y sonrío satisfecho.
Pasé la noche en casa de mis padres y me fui a la habitación con mi novia, pero al cerrar los ojos miro a Katherine triste, ¿Cómo no estarlo? Siento algo que oprime mi pecho sólo de verla así, espero que al darle todo lo que necesita se anime un poco.
A la mañana siguiente, estaba ya arreglando mis cosas para regresar a mi casa, pero mi madre entra a la habitación para invitarnos a dar un paseo, tenía ganas de verla, pero terminé aceptando. Fuimos a un día de campo cerca de la casa, era uno de mis lugares favoritos de niño. Aquí solía traer a Sandy, mi novia de la universidad fue aquí donde le pedí que se casara conmigo. Hasta que ocurrió aquella tragedia.
Regrese a tiempo para pasar por K… Smith a la universidad, me estaciono y al verla, bajé del auto, ella se me acercó sorprendida y le sonreí mientras me quitaba los lentes de sol, le abrí la puerta para que pudiera subirse.
– ¿Cómo te fue? - le pregunto curioso
– Bi… bien- dice muy tímidamente y la hace ver tierna
– Me alegro- le digo tranquilamente
– Yo… yo le quiero agradecer por todo- dice mientras mira sus manos
– Sólo quiero que estés cómoda en tu nueva casa- ella me mira sorprendida
– Gracias- me sonríe dulcemente.
Llegamos a casa y ella no dejaba de sonreír, así es como deseaba verla, y no llena de tristeza, le pregunté que, si quería comer algo en especial, ella me dijo que si, pizza, tiene tiempo que no cómo, le dije que la pidiera. Mientras la estábamos esperando fui a revisar unas cosas, a salir del despacho, la vi sentada en el sofá leyendo y me acerqué a ella con curiosidad, ella me miro diciéndome que leía un libro mostrándome la portada. En eso llega la comida y ella se levanta de un brinco con emoción, es una niña muy tierna, jamás le haría daño, todo lo contrario, nos fuimos a la cocina para comer, me di cuenta de que ella me miraba y en seguida agacha su mirada mientras se disculpaba, le pregunté el por qué, y dijo que, por mirarme, la verdad me sentí muy bien que una joven tan hermosa como ella se fije en un hombre frio y sin corazón como yo, pero ella merece mucho más.
Narra Kathy
Ya han pasado dos semanas de mi estancia en la casa del sr. Moore y la verdad pensé que sería un infierno, pero es todo lo contrario, se ha estado portando muy bien conmigo, a excepción de los días en que viene la bruja de su novia, yo procuro estar encerrada en mi habitación para no verla a la cara y no me esté viendo con odio y asco, cuando están en sus sesiones sexuales, pongo audífonos para no escucharla gritar.
¿Cómo un hombre como él esta con una mujer así? Respuesta, lo atractiva que es, no creo que pudiera competir con ella u otra mujer así, y menos tratándose del Sr. Moore, le gustan las mujeres, no las niñitas como yo.
– Hola Kathy – me saluda Begoña en la cocina
– Hola - le digo sonriendo
– Buenos días - ¡ay no puede ser! Creí que ya se había ido
– Buenos días- digo sin mirarla
– Begoña, hermosa, ¿me puedes preparar futa? – ella solo asiente y lo hace, ¿se cree dueña o qué?
– ¿hasta cuándo te quedaras? - Me dice con un tono seco.
– Yo… yo no lo sé – digo nerviosa
– Eso no te importa, Roxana- al fin llega mi salvador.
– ¿Qué no te has ido? – le dice furioso
– Quiero desayunar contigo, porque soy tu NOVIA - dice remarcando la última palabra
– Y eso no te da derecho de hacer lo que te plazca - creo que salgo sobrando aquí, me levanté y antes de que caminara, él me detiene y lo miro confusa.
– ¡bien! – dice molesta, agarra su bolso y sale de la casa.
Me suelta y trata de relajarse, yo la verdad estoy evitando mirarlo después de todo lo que acabo de ver.
– Tú no tienes porqué irte – dice frente a mi
– Yo… no deseaba estorbar en su… - no me deja terminar
– Tú no eres ningún estorbo, ¿ok? – dice tomando mi rostro con sus manos, yo sólo me perdí en sus ojos.
– Si – sólo logro decir
Creo que… creo que me estoy enamorando de Aarón Moore. ¿Y quién no lo haría? Si es tan guapo y no es tan malo después de todo.