Lucas levantó la cabeza para encontrarse con la mirada de Justin y dijo con indiferencia: —Fui yo quien le dijo a Jessica que la usé. Ella se enojó y quiso vengarse de mí. Es normal. Lucas habló con ligereza, pero Justin estaba furioso. Justin miró a su nieto favorito con incredulidad. —Lucas, ¿puedes repetir eso? Lucas levantó la mano y se frotó las sienes. No durmió bien anoche y lo despertaron temprano por la mañana. Le dolía un poco la cabeza. —No me escuchaste mal. Yo soy la causa. Lucas hizo una pausa y dijo: —Por cierto, dijiste que si Luna se despertaba, me dejarías casarme con ella. Ahora que se ha despertado, abuelo, es hora de que cumplas tu promesa. —¡Bang! Justin estaba tan enojado que rompió el jarrón en el escritorio directamente contra Lucas. —¡Lárgate, lárgate!

