Jessica se rió entre dientes cuando escuchó las palabras de Luna. Realmente no se lo esperaba. —¿Escuché bien lo que dijiste? ¿Qué, señorita Cheek? ¿Ahora eres consejera matrimonial? Pero aún debo recordarte que me he divorciado del señor Thomas. —No, señorita Hall. Luna agitó las manos nerviosamente como si tuviera miedo de que Jessica la malinterpretara. Continuó: —Creo que hay un malentendido entre nosotras. —¿Malentendido? —Jessica repitió la palabra lentamente. Vio un destello de resentimiento en los ojos de Luna. —Bueno, no precisamente un malentendido. Hice algo mal y te causé algunos problemas porque estaba celosa de ti. Si todavía estás enojada, te pido disculpas —Luna volvió a adoptar su habitual expresión frágil y tímida. —Señorita Hall, Lucas no debería haberse casado co

