¿Nos casa ahora mismo?

1509 Words

Salvador acudió a la cafetería por llamado de su fiel pupilo, Aldo. Al entrar, el aroma a café y la suave música de fondo le dieron la bienvenida, creando un ambiente acogedor. Salvador buscó con determinación a su protegido y se acercó a él con paso firme entre las mesas ocupadas por clientes charlando animadamente. — Buenas tardes, Aldo —saludó Salvador con una voz que denotaba preocupación más que cortesía. Salvador jaló una silla y tomó asiento, su gesto serio evidenciaba la gravedad del asunto. —Buenas tardes, Salvador. ¿Cómo estás? —Preocupado —respondió Salvador con un bufido, mirando alrededor como si buscara respuestas en el ambiente—. Mabel renunció a la firma. ¿Lo sabías? Aldo exhaló un resoplido, enfrentando la mirada firme de Salvador entre el bullicio de la gente. —No

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD