Giovanna sintió que el piso temblaba bajo sus pies, su corazón latía con fuerza descomunal, el beso de Rodrigo era cálido, tierno, la hizo sentir especial, enseguida ella envolvió sus brazos alrededor del cuello de él. Rodrigo la apretó más a su cuerpo, sentía que después de mucho tiempo ella le correspondía sin el fantasma del odio, y eso alegraba su corazón. Lulú miraba desde arriba, sonrió. —Espero pronto tener muchos hermanos, como lo tienen Gianpiero y Gianmarco. Giovanna y Rodrigo se separaron al escucharla, las mejillas de Gio enrojecieron. —¿Qué has dicho? —preguntó Rodrigo se aclaró la garganta. Lulú bajó saltando las escaleras. —Gianmarco y Gianpiero tienen tres hermanas más, no sabemos exactamente de donde provienen los bebés, pero ellos dicen que sus papás se dan

