Semanas antes.
Libertad es una palabra que pocos conocen, ¿en qué sentido somos libres? eres parte de un sistema que todo lo controla, siempre estas al mando de alguien más, siempre creyendo ser libre, cuando en realidad sigues preso dentro de la misma caja.
Yo soy libre, libere mis deseos, mis pensamientos, pero me encerraron dentro de esta prisión pensando que de esa manera lograrían detenerme ¿por cuánto tiempo? ¿dos años? ¿cinco? no importaba cuanto tardara, el final sería el mismo.
-Tienes visitas Kian- mire al guardia parado a un lado de mi celda, sería la última vez que tendría que soportarlo, le di mi mejor sonrisa y extendí mis manos para que colocara las esposas, es ridículo, esposan las manos de un asesino, cuando lo que debe ser esposado no pueden detenerlo.
No importa cuando intenten encerrarlo, su mente y sus deseos lo harán libre. Caminé por el largo pasillo hasta el cuarto donde recibía las visitas, esta era la segunda que tenía durante todos los años que estuve aquí. Me detuve en la puerta esperando a que el guardia la abriera, mi sorpresa fue grata en cuanto volteé a ver quién había sido tan amable de venir a verme.
Ahí estaba ella, con su cabello suelto, el vestido n***o que tanto me gustaba, entonces supe que su plan era bastante patético ¿venir a seducirme? Cariño... que ingenua eres.
Me el guardia me dio una mirada de advertencia y cerró la puerta a mis espaldas, Carther parecía nerviosa, no dejaba de rascar su cuello, sonreí al ver el efecto de mi presencia cerca de ella. Rodee la mesa para sentarme frente a ella, me miraba sin ninguna expresión, intentando mantener la calma, esa era la Carther que conocí, que le enseñe a ser.
-Lander. - se inclinó apoyando sus codos en la mesa. Mi nombre en su boca trajo dulces recuerdos a mi memoria.
Flashback
Llevaba horas hablando con ella, conseguir su teléfono no fue difícil, la manera en que decía que me extrañaba cada vez que no hablábamos me alegraba de sobremanera.
- ¿Dónde estuviste toda la tarde? pensé que hablaríamos más temprano- su voz sonaba algo triste, mi dulce Carther.
-Tuve unas cosas que solucionar ¿me extrañaste preciosa? - su respiración cambiaba cada vez que le hacía un cumplido.
-Lander... sabes que lo he hecho. - sonreí satisfecho con su respuesta, era casi medianoche y ella aún estaba despierta esperando por mí.
- ¿Por qué te controlas conmigo Carther? llevamos hablando bastante tiempo y cariño sé que no eres así- su respiración se agitaba cada vez que rozábamos el tema.
-No quiero perder el control contigo Lander. si lo pierdo dejare que me lastimes- me acomode sobre el sofá sonriendo.
- ¿Que hemos hablado cariño? Desear no es querer... no tienes que quererme Carther, solo desearme, ¿me deseas Carther? -
-Lander. no hagas ese tipo de preguntas- su inocencia era tanta que solo lograba aumentar mi deseo por ella.
-Si estuvieras aquí...- su respiración comenzó a cambiar, podia escuchar cómo se hacía más pesada- te fallaría todas las mañanas. todas las noches - la escuche aclarar su garganta- controlare tu cuerpo Carther, tu alma.
-No juegas limpio. -cerro la puerta de su habitación-
-Nunca cariño...mientras más sucio juegue, más te gustara Carther-
-Lander...-susurro suavemente mi nombre.
Lander...Lander.
Su mirada estaba puesta en mi pero no era mi Carther y por más que lo intentara, no podia mirarme como yo quería.
-No voy a perder mi tiempo aquí Kian- sonreí viéndola con suficiencia y meneé mi cabeza-
-No cielo... ese no es mi nombre - apoye mis codos en la mesa, espere que retrocediera, pero no lo hizo, mi chica, tan fuerte.
-Quiero que me digas que es lo que quieres, que necesitas para dejarme en paz- ladee mi cabeza sonriéndole, vaya, ¿que había pasado con la tímida y dulce Carther?
-Tu sabes lo que quiero cielo...y si estas aquí, es porque estas dispuesta a dármelo ¿me equivoco? - su mirada nerviosa se dirigió a mis manos esposadas.
-Estas enfermo - me miró con asco mientras le sonreía fríamente- me das asco
- ¿Asco? Carther ... Nuestras conversaciones no parecían darte asco...- apoye mi espalda en el respaldo de la incómoda silla- ¿A qué viniste? ¿Vienes a suplicarme que no mate al idiota de tu novio? Carther...pensé que eras mejor que esto cielo, no te enseñe a suplicar.
-No metas a Stephen en esto, está siempre fue nuestra historia, él no tiene nada que ver -
-Por fin dices algo inteligente Carther...es "nuestra historia", eres mía zorra - la vi recordando su traición- y si has venido a suplicarme, está vez no servirá.
-No.…No vine a suplicarte - se acomodó en su silla intentado parecer calmada- haré. Yo haré lo que me pidas Lander, a cambio de que dejes en paz a mi familia...
- ¿Tu familia? Oh si...olvidaba a tu pequeña Zoe...-sonreí con malicia y eso pareció asustarla, me miraba con temor-
-No te atrevas a tocarla! - subió el tono de la voz levantándose de la silla-
-Hey...tranquila cielo - reí viendo su patética actuación- déjalo, quiero que lo dejes, quiero que seas mía Carther, mía como corresponde, deja a tu patético noviecito y entonces yo me olvidaré de tus pequeños hijos...
-No puedes pedirme algo así - me levanté de la silla para acercarme a ella, pero la luz roja se encendió y el guardia entró diciendo que el tiempo se había acabado.
- ¿cuánto estas dispuesta a entregar cielo? Ya lo sabes amor...te quiero a ti - el terror estaba en su mirada, su cuerpo comenzó a temblar, ella tenía que entregarse a mi voluntariamente...y lo haría. Lo haría porque Carther era estúpida, ¿creía que la aceptaría devuelta sin sufrir por lo que había hecho?
Ella iba a pagar... Si creía que podía engañarme, estaba muy equivocada, la conocía mejor que nadie y sabía que cuando se le presentará la oportunidad, me traicionaría...mi dulce e ingenua Carther ¿cuánto estas dispuesta a perder?
His dark mind
La luz no es nada sin un poco de oscuridad, la oscuridad depende de la ausencia de la luz, yo nunca necesite la luz, porque nunca la conocí, aprendí de mi madre a no amar, a entender que el amor es como un dulce, no importa cuán placentero sea el sabor, terminara por acabarse y siempre necesitaras otro.
El amor humano, es egoísta, efímero y poco confiable, viven pensando en a quien encontrare, quien será mi próximo dulce, esperando que este dure más que el anterior, nada dura, nada. Tienes la esperanza de que esta vez es el correcto, y confías ciegamente en que funcionara por el simple hecho de que este tiene un envoltorio y un sabor diferente. Esa es la debilidad del humano, lo vi en mi madre. lo supe siempre de mi padre, su amor era tan insignificante que, al poco tiempo de nacer, desapareció como si nunca hubiera existido.
Pasas la vida levantando murallas para no ser lastimada ¿para qué cariño? todos vuelven a caer, por que el ser humano depende, y depende de lo que le hace daño, ¿cuán masoquista y triste ser es? No ves porque así lo quieres, lastimarte es tan sencillo. Lastimar a Carther lo es, el amor los hace débiles. no necesitaba tocarla para lastimarla, lo sé. un error mío, pero si necesite tocarla, para lastimarlo a él, Stephen ... Stephen. tantas murallas para protegerte y basto su dulce mirada para destruirte.
Que patético, puedo apostar cariño que ahora mismo buscas lo que tanto te lastimara ¿por qué sigues intentando si sabes el final? La única diferencia es cuanto durara... pero tarde o temprano acabara. Pretendes ser fuerte ¿te hace fuerte no amar? No cielo, te hace inmune, la forma más sencilla de lastimar a alguien es atacando el corazón, el dolor físico es momentáneo, pasara y lo único que quedara será una cicatriz, que te recordara una mala decisión, pero una herida en el alma, ¿dime cuanto te ha dolido esa primera cicatriz en tu corazón? Dime cariño, ¿no te amo lo suficiente? ¿dijo quererte, pero finalmente solo era otro más a la colección?, las historias son las mismas cariño... la misma historia con distintos personajes, " no eres tú. soy yo “lo siento. no puedo con esto, pero te amo"... que patético y cobarde es el ser humano.
He leído tanto lo que te gusta Carther y veo lo que buscas... tus libros son una ventana a tu alma, me dejas ver lo que tanto quieres, siempre soñando con un amor intenso que te consuma, que te haga olvidar todos tus "malas decisiones" en el pasado, pero nada resulta como esperas, y es porque buscas Carther... y lo que tanto deseaste llego a ti sin siquiera planearlo. Yo.
Yo era lo que tanto querías, me presente a ti como tanto buscaste, pero decidiste que no era bueno para ti, y simplemente me olvidaste. ¿sabes cómo me enfermo la primera vez que te vi en la casa de Stephen? La forma en la que lo mirabas... deseabas ser amada por él, pero desear no es querer, entonces pensé que solo querías algo de atención, tanto tiempo lejos de ti... pensé que solamente intentabas buscarme en otra persona, entonces me di cuenta que me transformé en un débil y triste ser dependiente de ti, mi dulce Carther.
Como todos los demás deposite mi confianza en ti, y como todas las historias, terminamos en solo un jodido y triste recuerdo. Tú me olvidaste, pero yo no a ti... ¿por qué solo yo debía sufrir? ¿por qué no hacerte sentir lo miserable que era sin ti? Entonces la idea vino a mi como luz en la oscuridad. El debía morir.
Pero no.…el muy estúpido de su hermano no pudo matar a un ser tan despreciable como Stephen, te volviste estúpida Carther, comenzaste a perdonar cosas que creí jamás podrías, el amor te estaba venciendo. ¿por qué eres capaz de perdonar a un ser que solo te lastimo, asesino a tu madre y se burló de ti? ¿por qué a mí me odias tanto cielo? ¿Que está mal? Yo te amaba como nadie en este mundo lo hará jamás, pero para ti no fue suficiente... entonces te saque de el único rincón en el que había permitido la luz, el único lugar del cual aparte mis demonios para dejarte entrar a ti.
Comencé mi plan. te sorprendería la cantidad de gente que está dispuesta a lastimar por un poco de dinero, Stefano era uno, su mentalidad lo hacía fuerte, el no dejaba que el amor interrumpiera su vida. por eso llego tan lejos cariño, eso hasta que Stephen se encargó de él. La primera vez que te toque fue en esa azotea, por más que te miraba no podia entender como pude llegar a amarte tan desesperadamente, ¿qué tienes que me haces tan débil mi dulce Carther? Entonces descubrí que un rostro de ángel y una personalidad tierna con un poco de misterio hacia caer a cuanta chica quisiera en mi cama, las tuve... mientras tu dormías a solo metros de mí, las follaba hasta que sus gritos fueran audibles, quería que gritaran y las escucharas Carther. quería tan desesperadamente que ellas fueran tú. El amor es como una maldita enfermedad, te saqué... o eso creí. pero el deseo por ti solo aumento, y crecía cada vez más, te tenía tan cerca. tan cerca y a la vez tan lejos. Era una dulce tortura.
Te seguí al bar. te observe hablar tranquilamente con unos chicos, sin saber que la oscuridad te rodeaba, tu ignorancia y mis deseos por tenerte solo alimentaban más mis deseos por verte suplicarme. Quise acercarme no como el dulce Kian si no como tu oscuro Lander... chocaste conmigo ante de entrar a los baños, pero aun así no me reconociste, entonces me di cuenta de que no lo harías. Intente besarte, y gustosamente aceptaste, tu cuerpo respondía a mí, tu cuerpo me recordaba, pero tu no.…siempre complicaste mi existencia Carther.
Entonces cuando me reconociste, cuando me viste como la pequeña cría que quería un amor inolvidable...me suplicaste que no te lastimara, me dijiste que me habías esperado, pero que jamás aparecí, jugaste con mi cabeza, quisiste confundirme, pero al final de tu juego siempre terminabas con él. Me encerraste aquí, ¿crees que me puedes alejar de ti Carther? una vez mía, mía para siempre cielo.
Miro la nota que me diste, la miro una y otra vez desde que te fuiste...
"El que no ama permanece en la oscuridad"
Después de todo, sigues siendo mi dulce Carther.