Es increíble que un título sea tan importante, como si la sola existencia no valiera, en el centro ves a las personas que no pertenecen a las grandes familias, son aisladas y maltratadas, fácilmente pude ser una de ellas, si no es por el título que se le otorgó al abuelo por su rango en el ejército, hoy sería una Don nadie para esta generación. Volví a casa cargada de compras, manejar un lugar como este no era nada fácil, estuve encerrada en mi despacho, entraban y salían empleados, todos con los reportes de sus funciones, al finalizar el día tenía listo su pago así que era una noche larga. Mi hijo me acompañaba, era mi fiel compañero, lo vi dormir en el sofá, le puse una manta encima y seguí con mis funciones. -Mi señora quiero preguntarle algo.- mencionó la jefa de cocina.- -Claro.-

