En la mañana sentí que me llamaban suavemente y cuando abrí los ojos me encontré con un escocés super sexy mirándome con sus ojitos brillantes. Termino de despabilarme y me doy cuenta que los rayos del sol comenzaban a aparecer ¿Cuánto habíamos dormido? No tenía idea, pero debo admitir que había dormido como hacia tanto no lo hacía. Esa noche me había ayudado a olvidarme de todos esos pensamientos que rondaban en mi cabeza todos los días desde hace un tiempo y no dejaban que descansara bien. Durante nuestro recorrido hasta la posada agradecía que lo hacíamos en absoluto silencio ya que estaba aprovechando el momento para pensar, la idea que me había dado de tomarme un tiempo y alejarme de Jesse para poder reencontrarme a mi misma parecía ser una opción muy acertada, la idea se tornaba ca

