CUARENTA Y CINCO Finca Annalise, San Marcos, USVI 19 de abril de 2012 Rashidi y Crazy Grove nos ganaron la partida a Annalise, pero no por mucho. Rashidi hizo las presentaciones por todos lados. —¿Por qué no nos dejan hablar al señor Wingrove y a mí unos minutos? —dije—. Pueden ponerse al día. Quería dar a Ava la oportunidad de hablar con Rashidi a solas, más de lo que yo quería hablar con Grove a solas. —Buena idea, dijo Rashidi, y tiró de Ava bajo el brazo, guiándola hacia las escaleras de la entrada. Los perros le siguieron, excepto Oso. Oso se había dado cuenta de dónde estaba su galleta para perros. Yo me quedé en el lado de la casa con el señor Wingrove. —Entonces, ¿quieres que te llame William o Wingrove? —pregunté, sin querer ofenderlo con un exceso de familiaridad. —Llámeme

