No lo esperaría

1482 Words
 –¡Mamá! ¡Papá! –llamó al ingresar a la casa y segundos después vio a ambos frente a él. –¿Hijo? ¿Sucedió algo? –preguntó su madre intrigada y se acercó a él, abrazándolo –¿Te has peleado con Vladimir? –cuestionó con cierto tono de preocupación y vio cómo ella dirigía su mirada hacia su padre. Wesley chasqueó su lengua y negó, separándose de su madre. –Solo ha dicho que llegará tarde y pensé en pasar a saludar y quizás… ¿Cenar con mis padres? –les contestó con una leve sonrisa y su madre sonrió complacida, para luego observar a su padre, quien también parecía complacido con sus palabras. –Cuando quieras mi niño –le contestó pasando una de sus manos por su mejilla antes de volver a la cocina, mientras que su padre se le quedó contemplando. –¿En verdad que no ha sucedido nada? Sabes que puedes decirlo –terminó con cierto tono de preocupación, pues a pesar de que sabía que su padre había estado de acuerdo con aquella unión parecía genuinamente preocupado por su seguridad.  Wesley negó con la cabeza y se acercó a su padre, para luego dirigirse ambos a la cocina, donde su madre estaba terminando de cocinar. La verdad era que nunca iba mal por lo menos pasar un tiempo con aquellos que le habían dado la vida y una forma de vida que agradecía.  ☽♛☾ Cuando llegaron a la casa le sorprendió levemente no encontrar rastros de Wesley más, aun así, no se preocupó.  –Parece que el cachorro no está en la casa –comentó Jason detrás, pues había ingresado después de él.  –No me digas –dijo con cierta ironía –No me había dado cuenta –lo oyó suspiró, lo cual no le importó y se dirigió hacia la cocina.  Jason lo siguió por detrás, hasta que de la alacena intentó tomar un vaso oscuro para poder tomar un poco de la sangre que guardaba en la casa, pero cuando quiso darse la vuelta, sintió a Jason pegado a su espalda y con descaro pasó sus manos por debajo de su ropa, acariciando su vientre.  –Hacía tiempo que no estábamos así de cerca –susurró cerca de su oído izquierdo y comenzó a besar su cuello expuesto.  –¿Qué crees que haces? –preguntó entonces Vlad quedándose completamente quieto.  –Disfrutando del momento –le contestó sin problema mientras que dirigía una de sus manos por debajo de su pantalón, acción que hizo que llevara una de sus manos para detenerlo.  –Tienes una pareja Jason –le dijo entonces girando su rostro para poder verlo, aunque sea un poco.  –Sabes que no nos va la monogamia.  –Pues a mí sí, así que aléjate –le gruñó, más aun así un jadeo se escapó de sus labios cuando sintió el m*****o más que despierto en su trasero empujando sus caderas hacia delante, pegando así con la mesada.  –Tu cuerpo no parece querer que lo haga –le susurró en el oído, mordiendo luego su lóbulo y aprovechando que Vlad parecía poco a poco entregado, volvió a meter su mano en sus pantalones, llegando a su m*****o semidespierto.  –N…No… –balbuceó Vlad entre gemidos que poco a poco iban intensificándose y tiró su cabeza hacia atrás, sintiendo segundos después cómo Jason clavaba sus colmillos en este, lo que provocó que otro gemido se escapara de sus labios –¡Joder! –exclamó sintiendo cómo su cuerpo parecía despertar con las caricias y mordida del otro vampiro –Te costará caro esto –gruñó entonces observándolo de reojo, viendo cómo se formaba una leve sonrisa en el rostro de Jason.  –Lo sé –contestó y con un rápido movimiento, dejó caer los pantalones de ambos, tiró de sus caderas hacia atrás, provocando que quedara apoyado con ambas manos en la mesada y sin siquiera llegara a bajarle por completo los boxers, entró en él de un rápido movimiento, lo que provocó que un gruñido gutural saliera de los labios de Vlad.  Comenzó a moverse sin esperar a que se acostumbrara. La habitación poco a poco fue llenándose de los sonidos de sus gemidos y del sonido de carne contra carne.  –¡Ah… Ah…! –jadeaba Vlad.  –¡Joder! –exclamó Jason extasiado –Sigues tan apretado como siempre –gruñó y se pegó a su espalda, mordiendo, sin dejar de moverse, la unión de su cuello con el hombre. Vlad jadeó ante aquel acto, sintiendo como todo en él parecía volver a la vida. Cómo las manos de Jason viajaban por su cuerpo aun semivestido con maestría y tocando todos aquellos puntos que sabía, parecía que lo llevarían a las estrellas.  Jason comenzó a lamer la herida que le había provocado, hasta que se cerró y con dulzura, algo poco habitual en él, le susurró en el oído.  –Extrañaba esto –y Vlad supo que se hubiese reído de aquellas palabras si no se encontrara a punto de llegar al clímax, pues lo que decía, sabía que no era cierto.  Jason había formado su familia. Jason había decidido y, aun así, él seguía cayendo a sus pies. ☽♛☾ –¿Estás seguro que no quieres quedarte a dormir? Ya es tarde –le dijo su madre con cierto tono preocupado, pues la verdad era que las horas se le habían pasado hablando con sus padres y sabiendo de las novedades, pero por otra parte no quería dejar la casa sola y también sabía a qué horario volvería Vlad, a quien no le había avisado que se iría, por lo que prefería llegar antes de que el vampiro lo hiciera.  –Quiero dormir en mi cama, además no le he avisado nada a Vladimir –le contestó mientras bajaba las pequeñas escaleras del porche de la casa.  –Puedes enviarle un texto –continuó su madre, quien se vio rodeada por los brazos de su esposo, su padre.  –Debes dejarlo ir cariño –le susurró su padre –Ya es grande y puede volverse solo sin problema alguno, ¿no es así? –le guiñó un ojo, lo que provocó en él una leve sonrisa.  –Así es, además en este pueblo nunca sucede nada –levantó una de sus manos para saludarlos –Los llamaré en cuanto llegue.  –Vale –le contestó su madre aun no muy convencida –Esperaré tu llamado.  Asintió con la cabeza y comenzó a caminar hacia su casa, viendo cómo las figuras de sus padres poco a poco se iban desvaneciendo mientras más avanzaba, hasta perderlos por completo.  Fue entonces que, al estar a unos metros de la casa, le extrañó ver la luz de la cocina prendida, pues él no la había dejado, por lo que dedujo que Vlad ya había llegado y no lo había encontrado. Suspiró y sin más fue acercándose, hasta que el olor característico de Vlad parecía mezclado con el de otro vampiro, por lo que dedujo que había otro vampiro en la casa. Era un olor algo familiar, por lo que debía de tratarse de uno de sus colegas del colegio.  Entrando sin más por la puerta lateral de la cocina, pues recordaba que no la había dejado cerrada, nunca fue capaz de creerse que aquel tipo de imagen sería la que lo recibiría.  Los dos vampiros se encontraban follando en la isla de la cocina, Vlad completamente acostado en esta y el otro vampiro, al cual reconoció enseguida, sobre el otro.  Sabía que aquella imagen tardaría en borrarse de su mente.  –¿Qué mierda? –gruñó apretando con fuerza sus manos y fue entonces que ambos vampiros parecieron reaccionar a su presencia.  –¿Wesley? –cuestionó Vlad, viéndolo desde donde encontraba, pero Wes no estaba por contestarle y a grandes zancadas se fue de allí. No seguiría observando aquella escena obscena y para nada agradable. Escuchó a Vlad volverle a gritar, pero nunca llegó a detenerlo y la verdad era que lo hubiese deseado.  ☽♛☾ –¿Wesley? –cuestionó y lo vio dirigirse hacia la puerta que llevaba a las otras partes de la casa y estaba por levantarse, cuando el agarre de Jason se lo impidió.  Lo miró con cara de pocos amigos.  –¡Wesley! –volvió a gritar intentando hacer a un lado a Jason, pero este se lo impidió y dio una estocada más, lo que provocó que cayera jadeando –Hijo de perra –gruñó Vlad observándolo de reojo, lo que hizo que Jason dibujara una sonrisa triunfante en su rostro.  –Me lo has dicho otras veces –le contestó y comenzó nuevamente a moverse, haciendo que Vlad comenzara nuevamente a gemir por aquel placer que le brindaba, olvidándose por completo por unos minutos de la existencia de Wesley.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD