Otro día más para ir a la oficina, me dispuse por una falda color crema y una blusa blanca, recogí mi cabello en un moño alto. Al llegar a la editorial le di los buenos días a Matt el portero y entré al ascensor, llegué a mi oficina y empecé con mi rutina de manuscritos, ya él contrato lo tenía firmado y lo había leído detalladamente, recibiría un muy buen salario solo por leer manuscritos y corregirlos. Tocaron a la puerta y indiqué que pasarán era Connor, entro con una sonrisa en su rostro. Caminó hasta mí y me dio un beso en los labios. ─¿Como amaneció mi ángel? ─preguntó. ─Supongo que bien ─contesté con una sonrisa. Camino hasta mi silla de escritorio la abrió tendiéndome la mano, la cuál tomé, me subió a mi escritorio y se colocó entre mis piernas, pegando nuestros labios. ─Pue

