Las personas a nuestro alrededor seguían disfrutando de lo más normal de la velada mientras que yo quería salir corriendo del lugar al ver que estos cuatro hombres llevaban la escena del crimen en sus bocas. Solté un largo suspiro para así tratar de calmarme, pero lo cierto era que no podía, se me hacía muy difícil así que dirigí mi mirada a Connor, pero al parecer él no lo había notado nada. ─¿Podemos irnos? ─pregunté, necesitaba salir de este lugar antes de que se enterará. ─Ángel, creo que... ─Vamos a hacer un brindis, les pido a todos que se pongan de pie ─soltó mi jefa. Dios, me ha jodido mi plan perfecto para salir de la escena del crimen. ─Luego del brindis nos vamos ─respondió Connor y asentí en mi lugar con la sonrisa más fingida que pude encontrar. Sí me fui, pero no con é

