CAPÍTULO 31.

2071 Words

Las decisiones que había tomado habían pasado tan rápido que ahora que me encontraba en el auto de Román los nervios y esa gran voluntad de que había cometido un error estaba formando parte de mí y estaba casi por darme un ataque de pánico en el auto cuando una de las manos de Román se posó en mi rodillas, nuestros ojos se encontraron y él me regalo una pequeña sonrisa ladeada lo cual se me hizo muy extraño en él ya que Román no era un hombre que sonreía muy a menudo. ─Creo que no te lo dije, pero estas hermosa ─dijo antes de apretar mi muslo. ─Gracias. ─No tienes que dármelas. Sus ojos dieron a la carretera frente a nosotros y con una mano se la ingenió para continuar moviendo el volante y sin pensarlo llevé una de mis manos y la coloqué sobre la suya la cual estaba sobre mi muslo. ─

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD