Al día siguiente David despierta con los ladridos de Many. Se levanta y va donde se encontraba, su cachorro le estaba ladrando de nuevo a la puerta. David suspira, y va a la cocina. - Many ven a comer aquí tienes tus galletitas!!. – dice vertiendo algunas en su plato para poner a un lado suyo. Pero Many no le hacía caso, seguía pegado a la puerta. Decide llevarse una en la mano para llamar su atención pero el cachorro solo lo ignoraba. - Many, a que estás jugando, yo… yo no iré a buscarlo. El cachorro se da vuelta y lo mira haciendo ruidos de llanto y volviendo a mirar hacia la puerta. - Aquí tienes las galletas que ese chico te daba, porque no solo vienes y te los comes?? David se lleva la mano en la nuca pensando. No le quedaba de otra que pedirle ayuda a su amig

