Capítulo — La Voz en el Sueño Julieta dormía inquieta en la cama del cuarto de huéspedes de Don Eusebio. Afuera la lluvia se había vuelto un murmullo suave, pero en su interior seguía cayendo una tormenta endemoniada. El analgésico le pesaba en el cuerpo, y en ese sopor, como flotando en un río oscuro, apareció un rostro que no veía desde hacía años: su madre. Estaba de pie en un campo luminoso, con un vestido blanco que se movía con el viento. El cielo no era de tormenta, sino de un azul profundo que parecía calmarlo todo. El perfume de jazmines la envolvía, como en las tardes de infancia cuando su madre la llevaba de la mano a la feria de la ciudad ,era tan feliz. —Mamá… —susurró Julieta, con la voz temblorosa—. ¿Por qué estás acá? La mujer sonrió con dulzura, esa sonrisa que habí

