Cuando vió la llamada de Rebeca en su móvil supo que la primera apuesta la había ganado. Había visto a su rival en el hotel, él mismo lo había llamado para poner en orden las cosas. —A los dos nos interesa Rebeca. Estamos jugando por ella en igualdad de condiciones. Apostemos. —¿Qué quieres decir con eso? –Gadiel miró a Erick con los brazos cruzados y alzó una ceja. —Es un capricho para ti, ¿Cierto? —Para ti también, estás casado y aún así estás tras ella. Ella será quien elija. Vamos a buscarla en distintos momentos, y veremos a quien busca ella luego. ¿Trato? Gadiel extendió la mano y la estrechó con la de Erick. —Trato. Sé que suele ir a este bar nuevo llamado "Golden". Solo para que lo sepas. –Erick no tenía miedo al hacer aquella jugada, en su celular estaba la prueba de que lo p

