IX. Batman y Robin.

1626 Words
— ¡ERES TERRIBLE EN LOS BOLOS!— le recrimina Stiles apenas salimos de la cafetería. — Lo sé, soy un idiota. — Por lo menos concordamos en algo— dije mientras Scott me miraba mal. — Fue como un accidente. Primero iban a salir todos juntos y después esa frase— siguió Stiles. — Ir de paseo. — Con una chica atractiva no sólo vas de paseo. — Aunque me siento un poco ofendida— digo fijando mi vista en Stiles mientras él sólo se encoje de hombros, así que continuo—. Si sólo sales de paseo, tal vez quieras ser su mejor amigo gay, después tu y Danny podrían salir juntos. — ¿Qué está pasando? Maté a un sujeto o no lo maté— dijo Scott desesperado. — Creo que no le gusto mucho a Danny. Aplaudan a Stiles con su cambio repentino de tema. Iba a responderle a Stiles cuando Scott siguió hablando de Allison. Si que le gusta esa chica, dios. — Le pedí una cita a Allison y ahora sólo pasearemos. — ¿No soy atractivo para los gays? Intenté hablar antes de que Scott siguiera contándonos sus problemas, aunque ya los supiéramos, pero fracasé, otra vez. — Soy titular y el capitán del equipo quiere matarme. Y ahora...— miró la hora en su celular— Ahora llegaré tarde al trabajo. — Espera, Scott... ¿Si soy atractivo para los gays? — No lo eres para nadie, Stilinski. — Tú cállate. Me fui de ahí mientras me reía, definitivamente mi hobby favorito era molestar a Stiles. [...] Ya era tarde, debían ser las nueve, diez de la noche. Necesitaba comer, mi estomago lo pedía a gritos. Me encaminé a la cocina y saqué una pre-pizza del refrigerador, puse queso encima y la metí en el horno, luego de unos veinte o treinta minutos, la pizza estaba lista, la corté y me serví un pedazo junto a un vaso de Coca Cola. Me dirigí al comedor y prendí el televisor, me encontré con una de las películas de Harry Potter: "Harry Potter y el príncipe mestizo". Como sabía que no tendría el valor para cambiar, la dejé, y como siempre sentía lastima por mi Draco *AVISO: Spoiler de Harry Potter y el príncipe mestizo, si no has leído o visto la película, no leas la siguiente parte, no te perderás nada importante. Avisaré cuando termine el spioler.* Justo cuando Snape lanza el Avada Kedavra a Dumbledore, suena el timbre de la puerta. ¡¿QUIEN SERÁ EL QUE INTERRUMPE LA MUERTE DEL MAGO MAS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS?! Tratando de secar mis lágrimas, cosa imposible, ya que salían más y más, me encaminé hacia la puerta para abrirla encontrándome a Scott y Stiles tras esta, el primero mirándome confuso y preocupado, y el segundo con asco y miedo. — Te ves horrible. Gracias, Stiles. Eso es lo que toda chica quiere oír cuando uno de los personajes de su saga favorita muere. — ¿Qué ocurrió?— preguntó Scott, al menos él si tiene tacto. — Ebs que Dumbledorsnj mureo y Snep, y-y-y...— digo antes de dar un grito desgarrador para tirarme al sillón y abrazar una almohada. Al parecer Stiles vio al televisor y entendió a lo que me refería. — Pfff. ¿era eso? — Stiles cállate, que cuando fuimos a ver Bajo La Misma Estrella, lloraste más que cualquiera de nosotros— le recriminó Scott. — No es cierto. Si, era cierto. *FIN DE SPOILER* Sueno mis mocos con un pañuelo, voy a la cocina y me lavo la cara, vuelvo al comedor y me pongo las zapatillas para plantarme frente a ellos. — ¿A dónde iremos?— pregunto. — ¿Cómo sabías que iríamos a algún lado?— me pregunta Stiles. — Siempre vienen sólo para pedirme o ir a algún lado— digo pasando de ellos para dirigirme al Jeep y subirme al asiento trasero— ¡Vamos, que esperan! Luego de unos minutos estábamos en las rejas que daban detrás de la escuela, donde estacionaban los autobuses. Bajé del Jeep y al ver que teníamos que escalar la reja para pasar al otro lado, preferí quedarme a vigilar. Vagancia always win Pero al parecer Stiles si quería ir con Scott. — No, alguien tiene que vigilar— le dice Scott. — ¿Y yo que soy? ¿Un potus? — Te distraes con todo, Maya. — ¡No es cier--!... ¡Miren una lagartija!— Ahí entendí a lo que se refería. — Oh. — Si, "Oh". Sólo respondí sacándole la lengua. — ¿Por qué empiezo a creer que te sientes Batman y yo Robin?— se queja Stiles. — No quiero ser Robin todo el tiempo. — Nadie aquí es Batman o Robin. — Nenas, nenas... Las dos son bonitas, ¿pueden terminar ya?— digo enojada ya de tantas vueltas. Finalmente Scott salta la reja alejándose de nosotros que nos metemos de nuevo al Jeep, esta vez me siento en el asiento del acompañante. Todo lo que está pasando es increíble. A pesar de que siempre desee que exista lo sobrenatural, nunca creí que en verdad existiera, era todo muy extraño. Tantos años leyendo sobre ángeles caídos, magos, semi-dioses, vampiros, brujas, etc. Y finalmente algo de todo eso es real. ¡¡¡BEEEEEEEEEEEEEEEP!!! Salto en mi asiento al escuchar a Stiles tocar bocina repetidas veces para avisarle a Scott que un guardia se acerca, Scott sube al Jeep no sin antes hacer un mortal para pasar sobre la reja. #VentajasdeserHombreLobo Cuando ya nos alejamos de allí Stiles comenzó con el interrogatorio. — ¿Recordaste algo? — Sí, estuve aquí anoche. Y la sangre, la mayoría era mía. — Así que tú lo atacaste. — No, vi ojos brillosos en el autobús, pero no eran míos. Eran de Derek. — ¿Y el conductor? — Creo que en realidad quería protegerlo. — Esperen... ¿Por qué Derek querría que supieras que él atacó al conductor?— pregunté yo esta vez. — Eso es lo que no entiendo. — Debe ser algo de la manada— dijo Stiles. — ¿A qué te refieres?— preguntó Scott. — Una iniciación. Matan juntos. — ¿Cortarle la garganta a alguien es una experiencia de unión?— le pregunto extrañada. — Sí, pero no lo hizo, significa que Scott no es asesino. También significa que... — Puedo salir con Allison. — Iba a decir que no me asesinarás. — Querrás decir nos— dije remarcando el "nos". — No quise decir me...— Pero al ver mi cara de pocos amigos se retractó— Nos, sí, nos. Bien hecho, Stiles. Bien hecho. "Cause the players gonna play, play, play. And the haters gonna hate, hate, hate. Baby I'm just gonna shake, shake, shake. Shake it off" Mi teléfono suena con la canción de Taylor Swift indicando que es una llamada, pero al ver de quien proviene dice "Número desconocido". — ¿Hola? — Hola, ¿Maya? — Emm... Sí, ¿quién habla? — Soy Allison — ¡Allison!, hola— apenas digo su nombre y Scott acerca su cara para quedar junto a la mía, mientras Stiles sólo ve de vez en cuando— No es por ser descortés, pero ¿cómo es que tienes mi número? — Oh, Scott me lo dio, dijo que si no lo encontraba, te llamara a ti. — Ah, bueno. Si es por Scott, él... — No, no. Es que...— escucho un suspiro del otro lado de la línea— Necesito ayuda para saber que ponerme esta noche y pensé que como eres amiga de Scott, sabrías que debería ponerme, ya sabes, para... Parece que alguien quiere gustarle a Scott. — Entiendo, tranquila. — Entonces, ¿en diez minutos en mi casa? — Si, claro. Ahora voy. — Gracias, muchas gracias, Maya. — De nada, nos vemos. — Adiós. — ¿Le diste mi número a Allison?— le pregunté a Scott apenas terminó la llamada. — Eh, yo... — No importa. Stiles, llévame a casa de Allison. — Okey— aceptó extrañado mientras doblaba en una calle para ir hacia la casa de Allison. — ¿Por qué irás a la casa de Allison? — Tú no me dijiste que le habías dado mi número a Allison, yo no te diré para qué voy a su casa. [...] Ya en la habitación de Allison, miraba como buscaba ropa en su ropero, mientras Lydia y yo mirábamos las opciones que nos mostraba. Sí, como oyeron, Lydia Martin está aquí y lo más raro de todo es que no haya dicho nada ofensivo hacia mí, es más esta tratándome como si fuera otra de sus amigas. — Paso. Eso era lo que decía la pelirroja cada vez que Allison le mostraba algún conjunto. — A ver déjame ver— me acerco y comienzo a buscar entre sus cosas hasta encontrar el conjunto perfecto— Este. — digo mientras se lo muestro a Allison y Lydia. — Buena elección, Van Acker— dice Lydia mirando el conjunto con aprobación. De repente el papá de Allison entra en la habitación provocando que Allison lo mire recriminándolo por entrar de repente. — ¿Olvidé tocar, cierto? — Hola, Sr. Argent— dice Lydia mientras se tira sobre la cama. — Papá, ¿necesitas algo? — Vine a decirte que hoy te quedarás en casa. Oh, no. — ¿Qué? Hoy saldré con mis amigos. — No cuando un animal está atacando a las personas. — Papá... — No está en mis manos, hay un toque de queda. Nadie puede salir después de las nueve de la noche. El Sr. Argent se va dejando a una enojada Allison. — ¿Papi tiene una niñita?— preguntó con burla Lydia. — A veces, pero no esta noche. Allison va hacia la ventana, con nosotras siguiéndola, y sale al tejado para caer en un mortal al igual que Scott. — Ocho años de gimnasia— explica—. ¿No vienen? — Creo que iremos por las escaleras— decimos al mismo tiempo con Lydia. Creo que Allison me cae más que bien.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD