Grace. Tras arduos días de testificación en la corta y terribles audiencias donde tuve que volver al psicópata de Carl, al final todo tomaba su lugar. Carl recibió una jugosa sentencia de cuarenta y cinco años por secuestro, intento de homicidio y tortura. Una vez que el juez dio sentencia, con Oliver nos abrazamos y aquella fue la última vez que pude ver a Carl, quien ni siquiera tuvo las pelotas para hablar en el juicio y dar alguna explicación o siquiera pedir perdón. Cerrado ese capítulo, la recuperación de Oliver fue mucho más rápida de lo que todos esperábamos, incluso los doctores. Después de casi dos semanas, ambos ya estábamos de alta, de nuevo metidos hasta el cuello con la universidad y nuestro sueño de casarnos y ser felices. En esa misión estábamos cuando la voz de Elvis so

