Grace. Desperté abrazada con Oliver, sonreí al recordar lo de anoche y me quedé observando su rostro angelical por un par de minutos hasta que vi la hora. Mierda, si no me iba ahora no alcanzaría a cambiarme la ropa y no podía presentarme así a clases. Me levanté y recogí mi ropa, colocándomela otra vez, al salir del cuarto de Oliver me encontré con lo menos que quería ver en este momento. ― ¿Qué haces en el cuarto de mi novio? ― Preguntó Marie. ― Marie, ya deja de humillarte, valórate. En serio ya no quiero pelear más. ― Le dije. ― ¿Qué te pasa? Yo no me humillo. ― Marie siempre buscas meterte con los novios de otras personas, ¿Por qué lo haces? ¿Por qué no buscas a alguien que te ame de corazón y sean felices? Deja de humillarte. ― No me humillo...― Susurró, empezando a llorar. ―

