Grace. ― Papá... ¡PAPÁ! ― Grité, entrando a la sala dando pequeños saltitos de la emoción. Lo he extrañado tanto, casi tanto como a mamá. Cuando llegué a él lo abracé como nunca lo había hecho. ― Hola, pequeña. ― Dice él tocándome la nuca mientras en su rostro sostiene una sonrisa suave. Le sonreí de vuelta. Tengo dieciocho, casi diecinueve y mi padre sigue creyendo que tengo cinco. ― ¿Qué haces aquí? Pensé que no te volvería a ver hasta mi...― Me paré de inmediato, dándome cuenta del error. Después de que Oliver me pidiera matrimonio en aquel restaurante, quedamos en no decirle nada a nuestros padres, prepararlo todo nosotros solos y que ellos no se enteraran de nada hasta que decidiéramos decirlo. Era algo peligroso, lo sabíamos. Maura se enojaría con Oliver por no decirle nada, per

