Nataniel no cumplió su palabra, vigiló que su mujer estuviera totalmente dormida para abrazarla como nunca lo había hecho. En ciertas ocasiones sostenían relaciones sexuales, pero él nunca le demostraba interés o cariño, hasta ahora. —¡Qué bien se siente estar al lado de una mujer que de verdad siente amor por mí, tengo que sacar de mi corazón a Brenda y darle el lugar completo a Camila! Ahora entiendo por qué no me sentía muy atraído como antes con Brenda, si es que al aparecer esta diabla todo mi mundo se puso de cabeza y poco a poco se fue metiendo en mi corazón hasta reemplazar casi por completo el amor que creí sentir por la mujer del pasado. Nunca debí de hacerte a un lado, Camila, desde el momento en que te convertiste en mi esposa debí de darte a respetar tu lugar como la dueña

