El muchacho estaba nervioso, pero a la vez molesto y arrepentido por haber arruinado una celebración. —Ya le dije que fue un accidente, así es que en este mismo momento me tiene que pagar por mi trabajo. Porque sea como sea, haya salido mal o bien, yo hice lo que me pidió, que era que al momento de limpiar las lámparas dejara una desprendida y el resto ya lo sabe. —Jajaja, tu a mí no me vas a amenazar naco de barrio, ¿que no has visto a que familia pertenezco? —Sí, he visto que ambos pertenecemos a la clase baja, aquí el que tiene dinero es el señor al que en este momento deben de tener en alguna clínica, a saber si está vivo o muerto y todo por su maldita culpa señorita. Créame que me arrepiento de no haber reaccionado antes de hacer semejante tontería, pero es que en realidad yo ne

