36

967 Words

La conversación entre ambas familias continuó. —Nos hemos sentido muy mal por la muerte de nuestro nieto, cuanto nos hubiese gustado que nuestra nuera lo hubiera conservado. —Comentó la señora Gaviota. —¿Cómo así? —¿Acaso su hijo menor, está casado? —No, yo les estoy hablando de Camila. Solo imagínense lo bello que se vería ese bebé corriendo y haciendo bulla por toda esta casa. —¡Hubiese sido maravilloso! —volvió a decir la señora, ante la mirada atónita y confundida de los padres de la muchacha. —No sabíamos que nuestra princesa estaba embarazada. —¿cuándo sucedió eso? —Hace unos días, y se enteraron el mero día que le tocó someterse a un legrado por un aborto involuntario que tuvo. Pobre muchacha, debió haber sentido que su corazón desaparecía junto al de su hijo no nacido. —Esa

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD